A pesar de ser una rica cultura de África del oeste, Senegal enfrenta su parte de desafíos, como el desempleo masivo, un creciente movimiento separatista y una población que depende de la agricultura. Colectivamente, estos factores ayudan a explicar por qué, a pesar de tener un gobierno democrático estable y una relativa prosperidad, Senegal continúa siendo uno de los países más pobres del mundo.

Senegal grupo de ahorro y crédito

Coumba Baldé y un grupo de niños se paran cerca de un moledor de maní en el pueblo de Saré Samba, Senegal. Coumba, que es miembro de un grupo de ahorro y crédito apoyado por CRS, utilizó un préstamo del grupo para comprar el moledor, que le costó cerca de $20 USD. “Durante mi primer año como miembro, era como una persona librada de prisión,” dice. Foto de Lane Hartill/CRS

Catholic Relief Services (CRS) se estableció en Senegal en 1960, el mismo año que Senegal obtuvo la independencia de Francia. En cooperación con nuestros socios locales, la meta de CRS Senegal es mejorar la vida de los pobres de la nación, preservando la dignidad del pueblo y ayudándole a realizar su potencial a pleno.

Trabajo de CRS en Senegal

CRS ha trabajado en Senegal durante más de 45 años. La prolongada presencia de CRS nos ha permitido responder eficazmente a las condiciones cambiantes dentro del país. CRS ha ayudado a los senegaleses en desastres naturales, violencia separatista, fluctuaciones económicas y epidemias. Trabajando de manera cercana con diversos socios, CRS Senegal provee asistencia en varios sectores.

Hambre y desnutrición

Se dice que Senegal es la capital del maní del mundo. Los cultivos de maní representan más del 60 por ciento del empleo de la nación, sin embargo constituye solamente 10 por ciento del producto bruto interno. La mayoría de los productos agrícolas tienen un valor bajo en el mercado y se utilizan como alimentos básicos domésticos. Lluvias irregulares e invasiones de langostas son algunas de las varias amenazas al sustento de los agricultores.

CRS apoya los esfuerzos para aumentar la productividad agrícola y el uso sustentable de los escasos recursos naturales. Además, CRS trabaja con agricultores para combatir las invasiones de langostas. Debido a que Senegal es una escala para las aves migratorias, a los agricultores senegaleses también se les enseña cómo detectar temprano la gripe aviar.

Salud

Las tasas de mortalidad materna en las ciudades de Bafatà y Gabú de Guinea-Bissau se encuentran entre las más altas del mundo. Los factores que contribuyen van desde la pobreza hasta normas culturales, que hacen hincapié en dar a luz en el hogar.

CRS Senegal ha trabajado por medio de Cáritas Guinea-Bissau para fundar dos “Casas de Madres” ubicadas en áreas hospitalarias con el propósito de promover embarazos más saludables y partos más seguros. Las pacientes reciben educación sobre la salud y la nutrición, tratamiento médico y tres comidas al día antes de dar a luz con un profesional capacitado en el hospital. Los voluntarios de la comunidad han sido capacitados para identificar y remitir a otros centros a mujeres con embarazos de alto riesgo.

Paz y derechos humanos

Desde la década del noventa hasta principios de 2002, Senegal tuvo un movimiento separatista pequeño pero violento en la región sureña de Casamance que destruyó la infraestructura, minó los caminos, desplazó aldeas completas y arrasó con innumerables hogares. La destrucción fue muy grave, pero el daño a la estructura social que mantenía unidas a las comunidades locales fue peor. Aunque la violencia desde entonces se ha calmado, sigue la tensión.

CRS Senegal fue una de las pocas organizaciones que permanecieron en esta peligrosa región en pleno conflicto, manteniendo una oficina en Ziguinchor para dirigir las tareas de construcción de la paz. El gobierno local, la Iglesia y las comunidades percibieron la presencia valiente de CRS como una demostración de solidaridad. Después del cese de hostilidades, CRS Senegal se diversificó en proyectos de reconstrucción mientras mantenía el diálogo de construcción de la paz con el propósito de resolver las causas subyacentes que llevaron a los enfrentamientos. La meta de CRS Senegal es reparar las dimensiones materiales y sociales.

Diálogo interreligioso

CRS Senegal y la Iglesia Católica de Senegal tienen una larga historia de colaboración, que comenzó cuando la Iglesia invitó por primera vez a CRS a Senegal después de la independencia en 1960.

En el año 2006, CRS Senegal y la Iglesia trabajaron juntos en varios nuevos proyectos de desarrollo. Uno de los esfuerzos más exitosos fue la institucionalización de CAURIE-MF, una institución de microfinanzas que proporciona a mujeres que operan negocios pequeños servicios sustentables de microfinanzas.

CRS Senegal y la Iglesia también realizaron una encuesta de juntas interreligiosas y apoyaron a comisiones de justicia y paz para establecer las bases del diálogo interreligioso y la construcción de la paz.

Microfinanzas

El objetivo de los proyectos de microfinanzas de CRS es promover la justicia social y económica mediante la ayuda a comunidades vulnerables y a emprendedores pobres. El programa está dirigido a mujeres, que por lo general no pueden conseguir préstamos bancarios. Los proyectos de microfinanzas son parte del proyecto de Construcción de la Paz y Rehabilitación de CRS, que ayudan a generar ingresos para mujeres de la región de Casamance. El desafío actual es crear instituciones locales e independientes que ofrecen micro crédito.

CRS Senegal maneja proyectos de microfinanzas en Kolda, Ziguinchor y en Thiès en colaboración con Cáritas Thiès. Los proyectos de microfinanzas proporcionan pequeños préstamos —el préstamo promedio es de 152 dólares— a clientes rurales pobres, especialmente mujeres. Al final de 2001, el programa había proporcionado créditos a casi 7.000 mujeres emprendedoras.

Historia de CRS en Senegal

CRS Senegal se estableció en 1960, el mismo año que Senegal obtuvo la independencia. Durante los primeros años de la oficina, la agencia proporcionó ayuda a las poblaciones marginadas, tales como las víctimas de la sequía. La ayuda consistió en el cavado de pozos y actividades que promovieron la nutrición, tales como la pesca, agricultura, arboricultura y reproducción de ganado.

Durante la década del ochenta, CRS Senegal continuó ocupándose de las necesidades inmediatas de los senegaleses mientras que trasladaba la atención a las necesidades a largo plazo de las comunidades. Después de 1988, CRS Senegal puso énfasis incluso mayor en los proyectos de desarrollo a largo plazo. Como reflejo de esta estrategia, CRS Senegal ha proporcionado apoyo a las organizaciones no gubernamentales locales y comunidades, mientras continúa respondiendo a situaciones de emergencia. CRS ha trabajado con los afectados por el conflicto en 1990 entre Senegal y Mauritania, las víctimas de las inundaciones en 1991, las invasiones de langostas en 2004 y el actual conflicto de Casamance.

Durante el transcurso de los años, CRS Senegal también ha ofrecido ayuda a países limítrofes, como Cabo Verde, Mauritania, Malí y Guinea-Bissau.