Rica en belleza natural, historia y diversidad cultural, Etiopía es, sin embargo, uno de los países más pobres del mundo. Localizado en el cuerno de África, sin salida al mar, el país tiene una población de 88 millones de habitantes. La mayoría de los etíopes son campesinos o pastores que enfrentan dificultades para alimentar a sus familias debido a las recurrentes sequías y hambrunas que azotan el territorio. Catholic Relief Services (CRS) trabaja junto a los etíopes necesitados, ayudándolos a incrementar sus suministros de alimento y mejorar su capacidad para enfrentar desastres y así poder escapar de la pobreza.

Trabajo de CRS en Etiopía

La elevada densidad poblacional, la degradación ambiental y las sequías recurrentes exacerban la pobreza en Etiopía. La naturaleza cíclica de la escasez de lluvias y las hambrunas exigen contemplar soluciones a largo plazo que preparen a las familias para resistir los recurrentes desastres naturales.

sida Etiopía CRS Hijas de la Caridad

Una mujer pone los retoques finales en una jarra de café que venderá al mercado. Esta mujer vive con sida y la ayudan las Hijas de la Caridad quienes son socias de CRS. Foto de Mikaele Sansone/CRS

Los servicios de salud y de agua potable extremadamente limitados empeoran la situación. Con frecuencia, la gente está demasiado enferma o demasiado ocupada buscando agua y no puede trabajar en sus cultivos o crianzas de ganado. Trabajando estrechamente con socios locales (en inglés) incluyendo la Iglesia Católica Etíope, CRS impulsa una extensa red nacional que respalda los servicios a zonas urbanas y rurales. Con el fin de ayudar a las comunidades a mejorar su disponibilidad de alimentos y su situación económica en general, CRS Etiopía enfoca la programación de sus actividades en cuatro áreas claves: agua y saneamiento; preparación para emergencias y recuperación; agricultura y medios de vida, incluidos las microfinanzas; y el VIH y el sida.

Los programas de CRS combinan proyectos de desarrollo a largo plazo con ayuda de emergencia cuando es necesario asistir a las personas a producir suficiente alimento y generar bastantes ingresos, incluso en épocas de crisis. Estos programas también se dirigen al reciente incremento en las infecciones por el VIH y la consecuente necesidad de prevención y tratamiento. CRS continuará ayudando a los etíopes a aliviar la pesada carga de la pobreza trabajando estrechamente con el Gobierno y los socios para resolver complejos aspectos del desarrollo.

Historia de CRS en Etiopía

CRS ha trabajado en Etiopía desde 1958 para responder a las emergencias crónicas y sentar los cimientos necesarios para resistir futuros desastres. CRS respondió a la hambruna que devastó el país en 1984. Desde nuestra llegada, CRS ha asumido un papel de liderazgo en la respuesta a los desastres naturales y producidos por el hombre. Durante los primeros años, los programas se concentraron en alimentación de escolares, madres y niños.

Las actividades de emergencia alcanzaron marcas históricas en respuesta a la hambruna de 1984-1985, que trágicamente cobró más de un millón de vidas. En colaboración con la Federación Luterana Mundial y las tres principales iglesias del país: Iglesia Católica Etíope, Iglesia Ortodoxa Etíope y Mekane Yesus, CRS lanzó una de las mayores operaciones de socorro en la historia nacional, denominada Sociedad Conjunta de Socorro (JRP, por su sigla en inglés). La JRP ayudó a salvar millones de personas, distribuyendo cientos de miles de toneladas de alimento en 1985 y 1986.

Desde 1985 las lluvias continúan siendo escasas, resultando en nuevas sequías y consecuentes hambrunas. Cuando surge un hambre aguda, CRS y nuestros socios de la Iglesia responden al llamado. Como resultado de la sequía de 2002-2005, CRS, como cabeza del Plan Operativo Conjunto de Emergencia, distribuyó 970.000 toneladas métricas de alimentos de emergencia financiados por el Gobierno de los Estados Unidos, a un millón de personas.