Historia de CRS

Historia de CRS

Cómo surgió CRS

En 1943, los obispos católicos  de los Estados Unidos fundaron Catholic Relief Services para ayudar a Europa tras ser devastada por la guerra y a sus refugiados a recuperarse. Durante la Segunda Guerra Mundial, el trabajo de CRS se centró en el reasentamiento de los refugiados de guerra en Europa. Hoy, más de 75 años después, nuestra misión sigue enfocándose en los pobres en el extranjero, utilizando el Evangelio de Jesucristo como nuestro mandato. Buscamos continuamente ayudar a los más necesitados, brindándoles ayuda basándose en la necesidad, sin importar raza, religión o nacionalidad. 

CRS se expande

En la década de los cincuenta, a medida que Europa recuperaba su equilibrio, la agencia comenzó a mirar hacia  otras partes del mundo, buscando a aquellos que podrían beneficiarse de la ayuda de los católicos en los Estados Unidos. Durante las siguientes dos décadas, Catholic Relief Services amplió sus operaciones y abrió oficinas en África, Asia, Medio Oriente y América Latina.

Ayuda para desastres y  rompiendo el ciclo de la pobreza

Durante este período de expansión, CRS desarrolló su tradición de brindar ayuda en situaciones de emergencia y comenzó a buscar formas de ayudar a las personas en el mundo en desarrollo a romper el ciclo de la pobreza a través de iniciativas de desarrollo sustentable basadas en la comunidad. Estos programas – que en la actualidad incluyen iniciativas agrícolas, bancos comunitarios, proyectos de salud, educación y agua potable  – aseguran que la población local sea el participante central en su propio desarrollo y que un programa pueda mantenerse mediante el esfuerzo y los recursos de la comunidad local.   

Compromiso continuo

En la década de los noventa, la presencia de Catholic Relief Services después de desastres naturales como el huracán Mitch en Centroamérica o tragedias provocadas por el hombre, como Kosovo, se complementó con un compromiso continuo con el desarrollo de la sociedad civil en estas zonas.

Aquí y ahora

Hoy en día, CRS continúa trabajando para crear un mundo más justo y próspero para todos. Desde principios de los años 2000 , CRS ha aplicado una teoría del cambio basada en el concepto de Desarrollo Humano Integral, o DHI , que promueve el bien de cada persona y de toda la persona.

El DHI, como se encuentra en la doctrina social católica, apoya la capacidad de cada persona para realizar su potencial humano completo en el contexto de relaciones justas y pacíficas, un entorno próspero y solidaridad con los demás.

El DHI es el crecimiento sostenido que todos tienen derecho a disfrutar y representa la integridad cultural, física, natural, económica, política, social y espiritual de una persona. El DHI incluye disfrutar de la familia, la sociedad y la naturaleza, así como los dones que provienen de aprender cosas nuevas, de ganarse una vida digna y contribuir a una vida civil plena.

El verdadero desarrollo humano integral  es un proceso dinámico a largo plazo basado en la dignidad humana y las relaciones correctas. Significa trabajar con una variedad de actores para transformar la forma en que las sociedades viven, sanan y estructuran sus relaciones. El progreso hacia el DHI se logra a través de la participación activa  con otros en una sociedad justa y pacífica que respeta el carácter sagrado de la vida  y la dignidad de cada persona.

El DHI es un componente central de la estrategia de la agencia de CRS y el trabajo que CRS realiza con sus socios. El concepto de DHI es relevante tanto para los pobres a los que servimos en el extranjero como para la comunidad católica y otras personas de buena voluntad en los Estados Unidos. Afirma que el desarrollo humano no puede reducirse o separarse en partes componentes.

CRS se trata de dar vida a una visión, y el concepto de DHI proporciona la base de nuestra visión. A través del marco conceptual de DHI, podemos entender más claramente el mundo de las personas que viven en la pobreza , incluidas sus fortalezas y sus necesidades, por lo que podemos guiar una programación efectiva.

Solidaridad global

Con más de 75 años de experiencia en el extranjero, Catholic Relief Services entiende que la reconstrucción de las sociedades requiere más que mortero y ladrillos. A través de su trabajo, la agencia busca fomentar dentro de la comunidad católica de los Estados Unidos un sentido de solidaridad global, proporcionando inspiración para vivir nuestra tradición espiritual de servicio compasivo al mundo.

Haciendo realidad  la misión

Hoy en día, en los primeros años de un milenio y con un compromiso renovado con los miembros más vulnerables de la familia humana, continuamos reevaluando nuestra misión. Lo hacemos, siempre conscientes de cumplir nuestro mandato evangélico de una manera que refleje más claramente los principios de la doctrina social católica, la base sobre la cual se desarrolla  nuestro trabajo.

 

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