Catholic Relief Services (CRS) trabaja por medio de agencias que son nuestros socios locales para implementar programas agrícolas y ambientales a favor de las familias campesinas, personas de escasos recursos y las comunidades rurales alrededor del mundo. La meta inmediata de CRS es mejorar el bienestar de la familia por medio del desarrollo agroeconómico y la buena administración del medio ambiente. Nuestra meta a largo plazo es reforzar la capacidad de las agencias de ayuda locales y de las comunidades agrícolas para que tomen el control de su propio desarrollo.

Alcance de este programa

CRS y sus socios trabajan en comunidades con personas de escasos recursos y marginadas, familias campesinas y trabajadores del campo, los sin tierra, las comunidades que sufren el VIH y el sida, y las víctimas de desastres causados por la naturaleza y por el hombre en 51 países alrededor del mundo. Al reducirse el tamaño de las tierras y disminuir la producción, aumenta la migración de los hombres, lo que se traduce en que CRS trabaja con adolescentes y mujeres campesinas. CRS colabora también con institutos nacionales e internacionales de investigaciones agrícolas para asegurarse que las nuevas tecnologías y prácticas estén disponibles para nuestros socios.

CRS trabaja en muchas áreas aisladas y remotas con climas rigurosos y ecosistemas frágiles y degradados. Estas áreas no fueron cultivadas en el pasado a causa de climas poco seguros, hostiles y por los escasos recursos naturales, pero son cultivadas ahora porque a las personas pobres y de escasos recursos no les queda otra opción.

Antecedentes del programa de agricultura de CRS

Las granjas familiares pequeñas se enfrentan a crecientes dificultades tales como el calentamiento global, el aumento de la competencia por los recursos limitados (la tierra, el agua, entre otros), los desastres naturales y las guerras, así como los impactos negativos de asuntos más complicados como la geopolítica, la era de la informática y los mercados globales. Todo ha contribuido a que los pobres se queden analfabetos, marginados y olvidados.

Los crecientes problemas exigen mayores cambios e innovadoras respuestas por parte de los campesinos y las agencias que los apoyan. CRS ha intervenido para hacerle frente a estas dificultades y ayudar a los más necesitados .