Cómo servimos

Nuestro trabajo es algo más que ayudar a la gente a sobrevivir por un día. Catholic Relief Services (CRS) enfoca la ayuda de emergencia y el desarrollo a largo plazo en forma integral, asegurando que todas las personas, especialmente las más pobres y vulnerables, tengan acceso a lo necesario para satisfacer sus necesidades básicas, cuidado médico y educación.

Pakistán CRS inundaciones agricultura respuesta emergencias

Un hombre lleva una bolsa de semillas que recibió como parte de un programa de Catholic Relief Services para ayudar a agricultores después de las inundaciones masivas en Pakistán, en Agosto de 2010. Foto de CRS

Los logros alcanzados por los programas de CRS en el mundo en desarrollo no serían posibles sin la dedicación y el compromiso de nuestros socios locales. Ellos son la clave de CRS para asistir y brindar esperanza al prójimo: a los que sufren, a los hambrientos, a los enfermos y a los desamparados. Podemos iniciar y mantener relaciones estrechas con quienes ayudamos, debido al profundo arraigo de nuestros socios en sus respectivas comunidades.

Enfocamos nuestra ayuda en las siguientes áreas:

Hambre y desnutrición

Aprende cómo los programas de CRS ayudan a resolver los problemas del hambre, la desnutrición y la pobreza en más de 100 países alrededor del mundo.

Salud

En gran parte del mundo en desarrollo las personas tienen poco acceso a los servicios de salud: carencia de clínicas, hospitales, médicos y medicamentos.

En áreas remotas, CRS establece sistemas comunitarios que ofrecen a las personas las herramientas necesarias para administrar sus necesidades de salud. Nos concentramos en reducir la mortalidad infantil, especialmente entre niños huérfanos y vulnerables; desarrollar sistemas de agua y saneamiento apropiados; mejorar la nutrición; y avanzar la salud maternal e infantil.

Agua y saneamiento

En el mundo en desarrollo, la escasez de agua impone dificultades, especialmente a las mujeres, que deben buscar y transportar este preciado líquido desde distancias agotadoras. Los proyectos de CRS que proporcionan agua a las aldeas y las zonas urbanas libera a las mujeres del agobiante trabajo de buscar agua y les permite trabajar en otras actividades productivas que generen ingresos, o pasar más tiempo con sus familias.

VIH y sida

Desde 1986, los programas de VIH y sida de CRS han ayudado a individuos, familias y comunidades en su lucha contra la devastación física, económica, social y emocional de la enfermedad en 62 países en las regiones más pobres y vulnerables del mundo.

Emergencias

En áreas devastadas por desastres naturales y guerras, CRS se halla frecuentemente entre los primeros que llegan al lugar afectado, proporcionando agua, alimento, alojamiento, protección contra abusos y respuesta a otras necesidades básicas. Al momento de ofrecer asistencia de emergencia, también nos enfocamos en las raíces del conflicto y ayudamos a las comunidades en la búsqueda de cambios duraderos y de la paz.

Agricultura

La agricultura sigue siendo la principal actividad económica para la gran mayoría de la gente en los países más pobres del mundo, y los agricultores enfrentan enormes desafíos en una economía globalizada y un entorno natural cada vez más problemático: el aumento del precio de los combustibles, fertilizantes y otros insumos; el cambio climático, la escasez de agua; las convulsiones políticas y sociales, y mucho más.

Con demasiada frecuencia, las consecuencias para los más pobres entre los pobres son el hambre crónica y la desnutrición. CRS trabaja para promover el bienestar y la dignidad de las familias de agricultores pobres de todo el mundo.

Paz y derechos humanos

La construcción de la paz, por tanto, está en el corazón de todo lo que hacemos. La resolución de conflictos, la educación y la prevención son partes integrales de nuestro trabajo.

Política pública

En los Estados Unidos, trabajamos para que los católicos estadounidenses pongan su fe en acción, animándolos a abogar por cambios que desarraiguen las injustas estructuras que limitan las vidas de los pobres y perpetúan la pobreza, los conflictos y las desigualdades.

Nuestros programas educan a los católicos de Estados Unidos acerca de las causas del hambre, los ayudan a fomentar la justicia económica, así como construir justicia y paz en el mundo levantando sus voces en los pasillos de los centros de gobierno de los Estados Unidos y de los organismos internacionales.

Educación

Ninguna mejora duradera en las vidas de los pobres puede lograrse sin educación. El acceso a la educación para todos, particularmente niñas y mujeres, así como la mejoría de la calidad de la educación, son componentes claves del trabajo de CRS. Igualmente importante es la participación de la comunidad, sin lo cual un cambio positivo a largo plazo es inalcanzable.

Microfinanzas

El programa de microfinanzas de CRS trabaja a través de pequeñas instituciones de crédito y ahorro basadas en las aldeas para crear oportunidades económicas para las personas que viven en algunas de las zonas más pobres del mundo. En 38 países de África, Asia, Europa, Medio Oriente y América Latina, CRS ha llevado servicios financieros sustentables a más de un millón de personas.