Familia, educación y oportunidades para la niñez y juventud.

Familia, educación y oportunidades para la niñez y juventud.

Senderos Juveniles de Centroamérica es un Proyecto binacional implementado en Honduras y El Salvador. Éste busca mejorar los medios de vida de las y los niños, adolescentes y jóvenes en situación de riesgo social, de manera que se prevenga su ingreso en las peores formas de trabajo infantil, trabajo peligroso y explotador.

Para ello, nos proponemos aumentar la participación de niñas, niños y jóvenes en educación formal/informal, empleo aceptable y autoempleo a través de tres componentes: Clubes de conexión profesional (basado en clases extracurriculares impartidas en centros escolares), el Programa Jóvenes Constructores y la metodología Familias Fuertes.

La familia: base fundamental del desarrollo de nuestra niñez y juventud

Durante un tiempo, Cindy Daniela Cerrato, de El Progreso, Honduras, no tuvo comunicación con su familia y se distanció de su madre: todo cambió cuando ingresó al programa Jóvenes Constructores, dentro del cual participó en unas sesiones para estrechar las relaciones con su núcleo familiar.

“Conforme empezamos a participar en Familias Fuertes, volvió la comunicación con mi mamá; ahora somos más unidas y nos conocemos mejor”, Cindy. Foto por Oscar Leiva/Silverlight para CRS                        

 

Antes del programa Nidelson de 21 años y su madre tenían muchos problemas familiares que ahora han sido superados. Él ahora cuenta con un empleo y expresa: “Hoy entiendo la necesidad que tienen mis hijos de mi. Así como yo no lo tuve por mucho tiempo porque mi Papá nunca estuvo conmigo y no quisiera repetir ese patrón de no estar con mis hijos”, afirma.

Nidelson Murga de 21 años es padre soltero de dos niños y vive en un municipio de El Salvador con altos índices de violencia. En la fotografía aparece con Mateo, de 5 años. Foto por Oscar Leiva/Silverlight para CRS                        

 

Nohelia Madrid se siente una joven distinta desde que formó parte de Jóvenes Constructores: mejoró su relación con la familia, se siente preparada para regresar a los estudios de secundaria y tiene ganas de aplicar en su vida laboral lo que aprendió en el programa.

Nohelia era ama de casa. Tiene un niño de cuatro años. Casi no salía ni se relacionaba con otras personas; permanecía casi todo el tiempo en su hogar. Cuando supo de Jóvenes Constructores, habló con su esposo para ingresar al programa. Foto por Oscar Leiva/Silverlight para CRS                        

 

Construir oportunidades cambia vidas

Jóvenes Constructores tiene un enfoque integral que incluye el desarrollo de habilidades interpersonales basado en un sistema de valores que les permite cambiar la percepción hacia su entorno y hacia ellos mismos; capacitación vocacional, emprendimiento, educación financiera a través de grupos de ahorro, y servicio comunitario en el tipo de ambiente positivo que los jóvenes necesitan para florecer.

Diego, Vanessa y Elías de 21 años, dicen sentirse una familia en El Salvador. Ellos son miembros del Programa Jóvenes Constructores que apoya a los jóvenes de 16 a 25 años que no estudian ni trabajan para que vuelvan a la escuela, obtengan un empleo o comiencen su propio negocio. Foto por Oscar Leiva/Silverlight para CRS            

 

Antes de entrar al Programa Jóvenes Construcctores, Tania tenía un trabajo pero tuvo que renunciar por problemas de salud. Al retirarse de su empleo, se dedicó a apoyar las actividades del hogar. Le llamó la atención entrar a Jóvenes Constructores, ya que iba a poder aprender valores intra e interpersonales, a comportarse en una entrevista de trabajo y a trabajar en equipo.

“Mi vida cambió de muchas maneras: salí de mi zona de confort, me levantaba más temprano, entendí muchas cosas que antes no comprendía, aprendí a trabajar con las personas, y aprendí a cuidarme a mí misma”. Tania Alvarado, Honduras. Foto por Oscar Leiva/Silverlight para CRS            

 

En El Salvador, María Isabel tiene 20 años y gracias a Jóvenes Constructores y Familias Fuertes, no sólo cuenta con un empleo en una fábrica de El Salvador sino que también mejoró la relación con su familia. Además de trabajar, se encuentra estudiando un técnico en finanzas y su sueño es ser una doctora para ayudar a otros.

María Isabel (izquierda) es una graduada del programa Jóvenes Constructores que logró conseguir su primer empleo para ayudar a su familia. Ella afirma “sí se puede lograr los sueños en este país, lo que uno quiere lo puede lograr, se puede dar sus frutos donde Dios lo puso a uno”. Foto por Oscar Leiva/Silverlight para CRS            

 

La formación contribuye a transformar la realidad de la niñez y la juventud

“Jóvenes Constructores me enseñó a ser un miembro activo en la sociedad, a poder manejar mi economía y a confiar en mí mismo. Pude volver a compartir con jóvenes: lo que me recordó mi infancia y adolescencia, cuando estaba en la escuela, jugar, platicar, trabajar en grupos”. Anthony Castellanos, Honduras.

Anthony era un joven que no tenía trabajo; se dedicaba a cuidar a su hijo. Ahora trabaja en una empresa de zapatos y quiere poner en práctica los valores y las virtudes que desarrolló en el programa. Foto por Oscar Leiva/Silverlight para CRS            

 

Daniel, por su parte, aprendió refrigeración en Jóvenes Constructores y eso lo motivó a finalizar sus estudios técnicos en un colegio de El Progreso, Honduras. Ahora repara y da mantenimiento correctivo a máquinas extractoras de jugos frutales y sueña con tener su propio taller de refrigeración detrás de su casa.

“Yo aconsejo a los jóvenes que no estudian que retomen sus estudios; yo los dejé por un tiempo y no logré nada”. Daniel Núñez. Foto por Oscar Leiva/Silverlight para CRS            

 

El Proyecto Senderos Juveniles también implementó Clubes extracurriculares para niños, niñas y adolescentes. Uno de ellos es el club de robótica. Este tipo de formación les facilita tener una mejor comprensión espacial e implementar áreas científicas y tecnológicas de forma eficiente, complementada con el desarrollo de habilidades interpersonales.

Miguel Eduardo Zelaya, de 19 años, estudiante del Complejo Educativo Jutta Steiner de Toruño, de El Salvador participa en la Competencia Nacional de Robótica WRO 2019. Foto por Oscar Leiva/Silverlight para CRS            

 

Senderos Juveniles de Centroamérica es un proyecto binacional implementado por Catholic Relief Services (CRS) en asocio con Fe y Alegría, la Fundación Nacional para el Desarrollo de Honduras (FUNADEH), Glasswing International y YouthBuild International, con el financiamiento del Departamento de Trabajo de Estados Unidos (USDOL).

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