Microfinanzas En México: Las Mujeres Cuentan Con CRS

Microfinanzas En México: Las Mujeres Cuentan Con CRS

Por Alsy Acevedo

En un día soleado, 35 mujeres se reúnen en un patio para hablar acerca de un tema generalmente manejado por los hombres: dinero.

“Muchos municipios aquí cuentan con grupos de microfinanzas y ahorro. Sin embargo, la mayoría de ellos siguen la norma de aceptar solamente a los hombres,” dijo Leonor Zárate, coordinadora del programa comunitario de ahorro y crédito interno Bancomunidad en Oaxaca, México.

Una mujer cuenta dinero en una reunión de Bancomunidad. El programa, coordinado por un socio de CRS en México, permite a las mujeres llegar a ser financieramente estables para que puedan mantener a sus familias. Foto de Philip Laubner/CRS

Una mujer cuenta dinero en una reunión de Bancomunidad. El programa, coordinado por un socio de CRS en México, permite a las mujeres llegar a ser financieramente estables para que puedan mantener a sus familias. Foto de Philip Laubner/CRS

Los aventureros pueden asociar Oaxaca con playas de clase mundial como Puerto Escondido o el sitio arqueológico de Monte Albán. Sin embargo, 16 diferentes grupos indígenas aislados en medio de un terreno accidentado también lo convierten en uno de los estados con mayor diversidad cultural en el sureste mexicano.  Además de ser uno de los estados más pobres del país.

En el pueblo Oaxaqueño de San Juan Chapultepec, lejos de las atracciones turísticas, los empleos son escasos.

“Encontré un trabajo en una mueblería en otro pueblo. Cada mañana me iba muy temprano, y cada noche regresaba muy tarde,” dijo Flor Cruz, 31. “Yo sentía que estaba descuidando a mis hijos.”

A través de un vecino, Flor se enteró de Bancomunidad, un grupo de ahorro y crédito interno de mujeres.  El socio de Catholic Relief Services, el Centro de Desarrollo Comunitario Centéotl proporciona a los miembros del grupo un préstamo inicial de aproximadamente 75 dólares (1.000 pesos) para invertir en un pequeño negocio inicial. Para ser aceptado como miembro nuevo o conseguir un préstamo mayor, las mujeres deben estar de acuerdo en seguir un código de ética, participar en juntas semanales y demostrar responsabilidad financiera.

Con un préstamo inicial que recibió de su grupo de microfinanzas Bancomunidad en Oaxaca, México, Flor Cruz inició un negocio de venta de tortillas, tacos y tamales desde su casa. Foto de Philip Laubner/CRS

Con un préstamo inicial que recibió de su grupo de microfinanzas Bancomunidad en Oaxaca, México, Flor Cruz inició un negocio de venta de tortillas, tacos y tamales desde su casa. Foto de Philip Laubner/CRS

Con su préstamo inicial, Flor comenzó un negocio basado en casa y ahora vende tortillas, tamales y tacos.

Llegar a ser financieramente estable es un paso importante para ser independiente y mantener a sus familias, dijo Zárate, quien señala que esto es verdad no solamente para las mujeres mexicanas, sino para millones de personas en todo el mundo.

Planear el tiempo con la familia

Flor se concentra.  Ha asignado su horario con precisión para poder balancear el cuidado de sus hijos—de 6, 7 y  12 años de edad—y operar su negocio de comida con su madre, Judit Alonso.

A las 6:00 de la mañana, los cinco miembros de la familia están despiertos. Judit, de 58 años de edad, muele el maíz, el ingrediente principal para las tortillas. Flor enciende el horno de leña, les sirve el desayuno a sus hijos para las 6:30 de la mañana, y los lleva caminando a la escuela. A las 8:00 de la mañana, llegan los primeros clientes para comprar sus tortillas hechas en casa. Ella vende tortillas hasta las 11:00 de la mañana, y después agrega tacos y tamales al menú hasta la 1:00 de la tarde, hora a la cual cierra.

“Ahora que trabajo desde mi casa, sigo trabajando muy duro, pero puedo pasar tiempo con mis hijos,” dijo Flor.

Los viernes, ella tiene un horario alternativo que le permite asistir a la junta de una hora de Bancomunidad. Después de que los miembros han leído en voz alta los 10 principios en el código de ética, un grupo presenta un tema cotidiano para discusión. El tema de hoy es la migraña.

Aprender a invertir sabiamente

Sofía López, de 52 años de edad, lleva la conversación. “Hemos encontrado que una forma natural para evitar las migrañas es tomar mucha agua y perder peso. Para ser honesta, es algo en lo que tengo que trabajar también.” Risas, saludos y un diálogo siguen. Las mujeres discuten otros consejos, como el uso de jabones libres de perfume o el uso de gafas de sol en días soleados.

Sofía López asiste a una reunión de Bancomunidad, un grupo de ahorro y crédito interno de mujeres empresarias en México quienes reciben créditos iniciales del Centro de Desarrollo Comunitario Centéotl , un socio de CRS, para que puedan crear pequeñas empresas. Foto de Philip Laubner/CRS

Sofía López asiste a una reunión de Bancomunidad, un grupo de ahorro y crédito interno de mujeres empresarias en México quienes reciben créditos iniciales del Centro de Desarrollo Comunitario Centéotl , un socio de CRS, para que puedan crear pequeñas empresas. Foto de Philip Laubner/CRS

Después de la presentación, las mujeres se dividen en grupos más pequeños para pagar las cuotas y hablar de sus estados financieros. En este momento, presentan solicitudes para nuevos préstamos y las aplicaciones de nuevos miembros para su consideración. Debido a que las mujeres aportan dinero a la cuenta de ahorros del grupo para incrementar la cantidad de préstamos en el futuro o para otorgar préstamos iniciales a los nuevos miembros, todas tienen un voto. Las decisiones se toman por unanimidad.

“He aprendido la forma de invertir mi dinero con sabiduría y el poder de estar unidas. También he aprendido mucho de otras mujeres de mi grupo en términos de responsabilidad y respeto,” dijo Sofía, que vende yogur casero. “Este grupo es muy diferente a los demás.  No se trata solamente del dinero, se trata de formar parte de un grupo que entiende por lo que está pasando uno y lo ayuda a seguir adelante.”

Alsy Acevedo es la asociada de comunicaciones de la región de América Latina y el Caribe para Catholic Relief Services. Su oficina está en la sede mundial en Baltimore, Maryland.

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