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Únete a la batalla contra el sida

El Día Mundial del sida no termina el 2 de diciembre, es una campaña que continúa todo el año, y tú puedes hacer la diferencia.

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  • Informa a tu comunidad acerca de la situación global del VIH y el sida. Aquí hay información. Compartela en escuelas, después de la misa o en la casa, para que las personas se enteren de cómo la Iglesia Católica responde a la pandemia global y cómo pueden ayudar.
  • Aprende más acerca del VIH. Contacta al departamento de salud de tu estado o visita la página de internet de los Centros para el Control de Enfermedades.

Material para oración

Guatemala CRS VIH Gente Unida anti-retrovirales salud

Lety Francisca Ramírez, de 22 años y con VIH, sostiene a sus hijos en su hogar en Guatemala. Los promotores de Gente Unida, socios de CRS, visitan los hogares de otros pacientes con VIH como Lety, para responder sus preguntas, examinar su estado de salud, distribuir alimentos y asegurarse que toman regularmente las drogas anti-retrovirales. Foto de Sara A. Fajardo/CRS

Información útil

Varias de las páginas de internet citadas en esta página son de fuentes externas. Todos los derechos reservados pertenecen a las organizaciones/individuos que han publicado el contenido en dichas páginas. Los programas de CRS para responder al VIH y al sida se guían por las directrices de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB, por su sigla en inglés).

Las páginas de internet citadas aquí proceden de varias fuentes y no necesariamente coinciden con las regulaciones de la USCCB. La inclusión de esos recursos en esta página no implica un apoyo de parte de CRS a estos programas.

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La potencia de la pompa

Cuando el don del agua se hace posible, se brinda más que una bebida al sediento. Catholic Relief Services se basa en décadas de experiencia para asegurarse que el acceso al agua limpia es una solución a largo plazo para muchas de las necesidades básicas en las comunidades más pobres alrededor del mundo.

Héctor Manuel Moreno de 4 años es sobrino de Marta, una de las mujeres del pueblo de San Antonio en Nicaragua que participa en uno de los grupos de ahorro locales. Como parte de este grupo Marta y sus compañeras cultivan verduras, esto es posible por medio del programa A4N, apoyado por la Fundación Howard G. Buffett y CRS. Foto por Karen Kasmauski para CRS.

Héctor Manuel Moreno de 4 años es sobrino de Marta, una de las mujeres del pueblo de San Antonio en Nicaragua que participa en uno de los grupos de ahorro locales. Como parte de este grupo Marta y sus compañeras cultivan verduras, esto es posible por medio del programa A4N, apoyado por la Fundación Howard G. Buffett y CRS. Foto por Karen Kasmauski para CRS.

Cuando una comunidad tiene acceso al agua potable, la gente se beneficia en muchas áreas, como salud, educación, agricultura y hasta seguridad personal. El agua limpia reduce enfermedades que se producen cuando este líquido vital no recibe el tratamiento adecuado.

El que los adultos estén sanos, mejora la productividad y los niños sanos pasan más tiempo en el salón de clases. Cuando hay un fácil acceso al agua, los agricultores pueden cultivar de manera más eficiente y mantener su ganado sano. Si las mujeres no tienen que caminar todo el día para buscar agua, están más seguras y pueden pasar más tiempo con sus familias.

Datos importantes en relación a la falta de agua potable:

  • 3.6 millones de personas mueren cada año por enfermedades relacionadas con el agua.
  • 4.000 niños mueren diariamente por enfermedades causadas por la pobre calidad del agua, saneamiento e higiene.
  • 884 millones de personas en todo el mundo no tienen acceso a agua limpia.
  • Cada dólar invertido en agua y saneamiento produce 8 dólares en incremento de productividad y disminución de los costos de salud.
  • 84 por ciento de personas sin acceso a agua potable viven en zonas rurales.

Nada es tan esencial para la supervivencia como el agua, y aunque casi mil millones de personas carecen de acceso a la misma, tu estás ayudando a CRS a llevar agua potable diariamente a nuestros hermanos y hermanas necesitadas. 

Para leer más sobre programas de CRS que trabajan en el área de agua y saneamiento, haz clíc aquí.

Nueva encíclica refuerza conceptos de la doctrina social

Unida a toda la Iglesia Católica, Catholic Relief Services (CRS) se regocija con la encíclica de Benedicto XVI sobre la doctrina social, Caritas in veritate (Caridad en la verdad). Como agencia hemos crecido en nuestra comprensión de nuestra misión al estudiar y reflexionar sobre las dos primeras encíclicas del Santo Padre: Deus caritas est y Spe salvi. Anticipamos enriquecernos con los principios de la doctrina social católica y enriquecer nuestra misión de servir a los más pobres entre los pobres del mundo con el estudio de Caritas in veritate. Estos son extractos notables que nos hablan directamente sobre los principios guía de CRS que se fundamentan en la doctrina social católica y también sobre nuestra misión como la agencia oficial de la comunidad católica de los Estados Unidos para ayuda humanitaria internacional.

Doctrina Social Católica

Sobre la santidad y dignidad de la persona humana

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Liz O'Neill, asociada de comunicaciones de CRS, saluda a una mujer displazada en el campamento de Petitionville en Puerto Príncipe, donde CRS proporcionó alimentos y refugio a más de 40,000 residentes. Foto de David Snyder para CRS

La Iglesia propone con fuerza esta relación entre ética de la vida y ética social, consciente de que “no puede tener bases sólidas, una sociedad que —mientras afirma valores como la dignidad de la persona, la justicia y la paz— se contradice radicalmente aceptando y tolerando las más variadas formas de menosprecio y violación de la vida humana, sobre todo si es débil y marginada”. (15)

Sobre derechos y responsabilidades

Se aprecia con frecuencia una relación entre la reivindicación del derecho a lo superfluo, e incluso a la transgresión y al vicio, en las sociedades opulentas, y la carencia de comida, agua potable, instrucción básica o cuidados sanitarios elementales en ciertas regiones del mundo subdesarrollado y también en la periferia de las grandes ciudades. Dicha relación consiste en que los derechos individuales, desvinculados de un conjunto de deberes que les dé un sentido profundo, se desquician y dan lugar a una espiral de exigencias prácticamente ilimitada y carente de criterios. La exacerbación de los derechos conduce al olvido de los deberes. Los deberes delimitan los derechos porque remiten a un marco antropológico y ético en cuya verdad se insertan también los derechos y así dejan de ser arbitrarios. Por este motivo, los deberes refuerzan los derechos y reclaman que se los defienda y promueva como un compromiso al servicio del bien. En cambio, si los derechos del hombre se fundamentan sólo en las deliberaciones de una asamblea de ciudadanos, pueden ser cambiados en cualquier momento y, consiguientemente, se relaja en la conciencia común el deber de respetarlos y tratar de conseguirlos. (43)

Sobre el bien común

Hay que tener también en gran consideración el bien común. Amar a alguien es querer su bien y trabajar eficazmente por él. Junto al bien individual, hay un bien relacionado con el vivir social de las personas: el bien común. Es el bien de ese “todos nosotros”, formado por individuos, familias y grupos intermedios que se unen en comunidad social. No es un bien que se busca por sí mismo, sino para las personas que forman parte de la comunidad social, y que sólo en ella pueden conseguir su bien realmente y de modo más eficaz. Desear el bien común y esforzarse por él es exigencia de justicia y caridad. (7)

Sobre subsidiaridad

Sin duda, el principio de subsidiaridad, expresión de la inalienable libertad, es una manifestación particular de la caridad y criterio guía para la colaboración fraterna de creyentes y no creyentes. La subsidiaridad es ante todo una ayuda a la persona, a través de la autonomía de los cuerpos intermedios. Dicha ayuda se ofrece cuando la persona y los sujetos sociales no son capaces de valerse por sí mismos, implicando siempre una finalidad emancipadora, porque favorece la libertad y la participación a la hora de asumir responsabilidades. (57)

Sobre solidaridad y la única familia humana

Hoy la humanidad aparece mucho más interactiva que antes: esa mayor vecindad debe transformarse en verdadera comunión. El desarrollo de los pueblos depende sobre todo de que se reconozcan como parte de una sola familia, que colabora con verdadera comunión y está integrada por seres que no viven simplemente uno junto al otro. (53)

Sobre la opción por los pobres

En muchos países pobres persiste, y amenaza con acentuarse, la extrema inseguridad de vida a causa de la falta de alimentación: el hambre causa todavía muchas víctimas entre tantos Lázaros a los que no se les consiente sentarse a la mesa del rico epulón, como en cambio Pablo VI deseaba. Dar de comer a los hambrientos (cf. Mt 25,35.37.42) es un imperativo ético para la Iglesia universal, que responde a las enseñanzas de su Fundador, el Señor Jesús, sobre la solidaridad y el compartir. Además, en la era de la globalización, eliminar el hambre en el mundo se ha convertido también en una meta que se ha de lograr para salvaguardar la paz y la estabilidad del planeta. (27)

Sobre la fiel administración de los recursos

El tema del desarrollo está también muy unido hoy a los deberes que nacen de la relación del hombre con el ambiente natural. Éste es un don de Dios para todos, y su uso representa para nosotros una responsabilidad para con los pobres, las generaciones futuras y toda la humanidad. (48)

La misión social de la iglesia (Cáritas)

Sobre la caridad

La caridad es amor recibido y ofrecido. Es “gracia” (cháris). Su origen es el amor que brota del Padre por el Hijo, en el Espíritu Santo.

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Miembro del personal de CRS habla con una monja de una iglesia local sobre las apremiantes necesidades después del tsunami. Foto de David Snyder para CRS

Es amor que desde el Hijo desciende sobre nosotros. Es amor creador, por el que nosotros somos; es amor redentor, por el cual somos recreados. Es el Amor revelado, puesto en práctica por Cristo (cf. Jn 13,1) y “derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo” (Rm 5,5). Los hombres, destinatarios del amor de Dios, se convierten en sujetos de caridad, llamados a hacerse ellos mismos instrumentos de la gracia para difundir la caridad de Dios y para tejer redes de caridad.

La doctrina social de la Iglesia responde a esta dinámica de caridad recibida y ofrecida. Es “caritas in veritate in re sociali”, anuncio de la verdad del amor de Cristo en la sociedad. (5)

Sobre la caridad y la justicia

La caridad va más allá de la justicia, porque amar es dar, ofrecer de lo “mío” al otro; pero nunca carece de justicia, la cual lleva a dar al otro lo que es “suyo”, lo que le corresponde en virtud de su ser y de su obrar. No puedo “dar” al otro de lo mío sin haberle dado en primer lugar lo que en justicia le corresponde. Quien ama con caridad a los demás, es ante todo justo con ellos. No basta decir que la justicia no es extraña a la caridad, que no es una vía alternativa o paralela a la caridad: la justicia es “inseparable de la caridad”, intrínseca a ella. La justicia es la primera vía de la caridad o, como dijo Pablo VI, su “medida mínima”, parte integrante de ese amor “con obras y según la verdad” (1 Jn 3,18), al que nos exhorta el apóstol Juan. Por un lado, la caridad exige la justicia, el reconocimiento y el respeto de los legítimos derechos de las personas y los pueblos. Se ocupa de la construcción de la “ciudad del hombre” según el derecho y la justicia. Por otro, la caridad supera la justicia y la completa siguiendo la lógica de la entrega y el perdón. La “ciudad del hombre” no se promueve sólo con relaciones de derechos y deberes sino, antes y más aún, con relaciones de gratuidad, de misericordia y de comunión. La caridad manifiesta siempre el amor de Dios también en las relaciones humanas, otorgando valor teologal y salvífico a todo compromiso por la justicia en el mundo. (6)

Sobre el desarrollo humano integral

La vocación al progreso impulsa a los hombres a “hacer, conocer y tener más para ser más”. Pero la cuestión es: ¿qué significa “ser más”? A esta pregunta, Pablo VI responde indicando lo que comporta esencialmente el “auténtico desarrollo”: “debe ser integral, es decir, promover a todos los hombres y a todo el hombre”. (18)

Sobre alimentar a los pobres

El derecho a la alimentación y al agua tiene un papel importante para conseguir otros derechos, comenzando ante todo por el derecho primario a la vida. Por tanto, es necesario que madure una conciencia solidaria que considere la alimentación y el acceso al agua como derechos universales de todos los seres humanos, sin distinciones ni discriminaciones. (27)

Sobre el desarrollo agrícola

El problema de la inseguridad alimentaria debe ser planteado en una perspectiva de largo plazo, eliminando las causas estructurales que lo provocan y promoviendo el desarrollo agrícola de los países más pobres mediante inversiones en infraestructuras rurales, sistemas de riego, transportes, organización de los mercados, formación y difusión de técnicas agrícolas apropiadas, capaces de utilizar del mejor modo los recursos humanos, naturales y socio-económicos, que se puedan obtener preferiblemente en el propio lugar, para asegurar así también su sustentabilidad a largo plazo. Todo eso ha de llevarse a cabo implicando a las comunidades locales en las opciones y decisiones referentes a la tierra de cultivo. (27)

Sobre migrantes y migraciones

Todos podemos ver el sufrimiento, el disgusto y las aspiraciones que conllevan los flujos migratorios. Como es sabido, es un fenómeno complejo de gestionar; sin embargo, está comprobado que los trabajadores extranjeros, no obstante las dificultades inherentes a su integración, contribuyen de manera significativa con su trabajo al desarrollo económico del país que los acoge, así como a su país de origen a través de las remesas de dinero. Obviamente, estos trabajadores no pueden ser considerados como una mercancía o una mera fuerza laboral. Por tanto no deben ser tratados como cualquier otro factor de producción. Todo emigrante es una persona humana que, en cuanto tal, posee derechos fundamentales inalienables que han de ser respetados por todos y en cualquier situación. (62)

Sobre el comercio justo

Además, es conveniente favorecer formas nuevas de comercialización de productos provenientes de áreas deprimidas del planeta para garantizar una retribución decente a los productores, a condición de que se trate de un mercado transparente, que los productores reciban no sólo mayores márgenes de ganancia sino también mayor formación, profesionalidad y tecnología y, finalmente, que dichas experiencias de economía para el desarrollo no estén condicionadas por visiones ideológicas partidistas. Es de desear un papel más incisivo de los consumidores como factor de democracia económica, siempre que ellos mismos no estén manipulados por asociaciones escasamente representativas. (66)

Lea el texto completo de la encíclica Caritas in veritate.

Evitar el desastre antes del impacto

Por Kim Pozniak y Sara A. Fajardo

Amy Hilleboe ha trabajado en los programas de preparación y respuesta a emergencias de Catholic Relief Services (CRS) desde 1993. Se pasa la mayor parte de su tiempo en el diseño e implementación de programas que ayudan a las comunidades a prepararse para los desastres y responder a los mismos. CRS reconoce la importancia de invertir en preparación para emergencias. Se estima que cada dólar gastado en preparación ahorra entre 3 y 7 dólares en respuesta a desastres. Y, más importante aún, la preparación para emergencias salva incontables vidas.

Kim Pozniak y Sara A. Fajardo:
¿Qué es la reducción del riesgo en caso de desastres?
Amy Hilleboe Pakistán CRS preparación desastres

Amy Hilleboe con algunas mujeres en el Campamento Jalozai en Peshawar, Pakistan, en 2005. Foto de David Snyder para CRS

Amy Hilleboe:
Es reconocer que la gente vive en zonas propensas a desastres y trabajar con las comunidades para reducir su impacto. Aquí, en los Estados Unidos, se comienza a crear conciencia y a prepararse para las emergencias a temprana edad.Dependiendo de la región, aprendemos qué hacer en caso de terremoto, huracán o tornado. Desde pequeños se nos enseña, en las escuelas y por televisión, a buscar la puerta cuando hay un incendio, a colocarnos debajo de un escritorio en caso de terremoto, a parar-caer-rodar en caso de que nuestra ropa se prenda fuego.Esto no sucede en el mundo en desarrollo. Esto no forma parte de la educación básica de las personas.Parte de la misión de CRS es ayudar a las comunidades a desarrollar un plan de emergencia para que puedan tomar decisiones que las ayuden a minimizar la devastación que desencadenan los desastres naturales.

Al ocurrir un desastre, hay quienes disponen de los recursos para simplemente empacar e irse, mientras aquellos que carecen de esos recursos deben quedarse a afrontar la tormenta. CRS comienza el proceso de reducción de los riesgos de desastre reconociendo que las personas tienen medios para responder a una emergencia. Ayudamos a las comunidades a elaborar planes de respuesta que incluyan a todos. Trabajamos con la gente para entender la naturaleza del desastre, organizar una respuesta colectiva y establecer sistemas de alerta y rutas de evacuación.

Pozniak y Fajardo:
¿Qué generó que CRS viera la necesidad de incluir la reducción de los riesgos de desastre como parte de nuestros esfuerzos de asistencia humanitaria?
Hilleboe:
Hace unos 10 o 15 años, comenzamos a tomar más en cuenta la capacidad de las personas y lo que podían hacer ellos mismos a su favor. Nos dimos cuenta de que sería más efectivo si las comunidades fortalecieran su propio sistema de planificación para desastres y lo implementaran, en lugar de esperar que nosotros respondiéramos a los desastres después de ocurridos.Reconocimos también que necesitábamos proteger los avances de reducir la pobreza que habíamos alcanzado e incluir planes de contingencia para ayudar a reducir los daños causados por un desastre. Un desastre que dura apenas minutos en producirse, toma años para que las comunidades se recuperen.Por ejemplo, si instalamos un sistema de suministro de agua durante la temporada seca y lo colocamos en el lugar más lógico, cerca de la comunidad, tal vez no tomamos en cuenta que el área podría inundarse cuando comenzaran las lluvias. Eventualmente, cuando se inunda, entonces el pozo se volvería inútil. Si es un pozo abierto, el agua se contaminaría. Si es una bomba sumergida, la gente no podría tener acceso al pozo.Hay una sencilla solución al problema de las inundaciones: en lugar de colocar la bomba de agua a ras del piso, la elevamos sobre una base alta de cemento con escalones, así el agua potable permanece por encima del nivel de la inundación, segura y accesible. CRS hace esto mismo con las letrinas, para que no haya que reconstruirlas totalmente después de las inundaciones.

Pozniak y Fajardo:
¿Cómo decide CRS dónde se necesita reducción de riesgo en caso de desastres?
Hilleboe:
Hacemos lo que se llama “mapeo de riesgos” y buscamos las áreas vulnerables que han sido impactadas repetidamente por desastres naturales. Estas comunidades no han tenido tiempo de recuperarse de un desastre cuando ya tienen que afrontar el siguiente. Si no tomamos en cuenta este fenómeno natural, cualquier trabajo realizado puede ser destruido antes de que llegue el próximo monzón o huracán, o la próxima inundación. Las comunidades se ven impedidas de progresar rápidamente porque tienen que estar reconstruyendo constantemente en lugar de avanzar.
Pozniak y Fajardo:
¿CRS diseña su enfoque especializado para cada comunidad?
Hilleboe:
Sí, lo hacemos. Es la comunidad la que se hace cargo. Este enfoque tarda más porque no somos nosotros quienes lo hacemos por ellos. En su lugar, los ayudamos a elaborar sus propios planes de emergencia. Trabajamos para desarrollar la capacidad de la comunidad en conjunto.Con frecuencia los líderes naturales se ofrecen de voluntarios, pero para que esto funcione CRS requiere la plena participación de la comunidad. Esto significa mujeres, personas con discapacidades y niños. Cada grupo tiene diferentes necesidades. Los niños, por ejemplo, han expresado su preocupación de perder días de clase, así que tratamos de ayudar a la comunidad a planear un local alternativo en caso de que la escuela se inundase.También vinculamos comunidades con las oficinas nacionales de preparación y respuesta a emergencias y las ayudamos a entender el papel del gobierno en el accionar en caso de desastres. En una zona de la India, por ejemplo, un dique de un río se estaba erosionando, lo que causaba que el río penetrara las aldeas, causando inundaciones. No sabían que podían pedirle ayuda al gobierno. Con nuestra orientación, miembros de la comunidad afectada se acercaron a los funcionarios correspondientes y pudieron obtener la asistencia necesaria para reforzar el dique, detener la erosión y evitar futuras inundaciones.

Sara Fajardo es la asociada de comunicaciones de la región de América Latina y el Caribe para Catholic Relief Services. Kim Pozniak es la asociada de comunicaciones de las Operaciones en los Estados Unidos para Catholic Relief Services. Ambas tienen su oficina en la sede mundial en Baltimore, Maryland.

Si quieres promover la paz, protege la creación

El desarrollo humano integral está estrechamente relacionado con los deberes que se derivan de la relación del hombre con el entorno natural, considerado como un don de Dios para todos, cuyo uso comporta una responsabilidad común respecto a toda la humanidad, especialmente a los pobres y a las generaciones futuras. (2)

Las situaciones de crisis por las que está actualmente atravesando —ya sean de carácter económico, alimentario, ambiental o social— son también, en el fondo, crisis morales relacionadas entre sí. Éstas obligan a replantear el camino común de los hombres. Obligan, en particular, a un modo de vivir caracterizado por la sobriedad y la solidaridad, con nuevas reglas y formas de compromiso, apoyándose con confianza y valentía en las experiencias positivas que ya se han realizado y rechazando con decisión las negativas. (5)

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Foto de Josh Estey para CRS

La herencia de la creación pertenece a la humanidad entera. En cambio, el ritmo actual de explotación pone en serio peligro la disponibilidad de algunos recursos naturales, no sólo para la presente generación, sino sobre todo para las futuras. (7)

En efecto, parece urgente lograr una leal solidaridad intergeneracional. Los costes que se derivan de la utilización de los recursos ambientales comunes no pueden dejarse a cargo de las generaciones futuras. (8)

Además de la leal solidaridad intergeneracional, se ha de reiterar la urgente necesidad moral de una renovada solidaridad intrageneracional, especialmente en las relaciones entre países en vías de desarrollo y aquellos altamente industrializados: “la comunidad internacional tiene el deber imprescindible de encontrar los modos institucionales para ordenar el aprovechamiento de los recursos no renovables, con la participación también de los países pobres, y planificar así conjuntamente el futuro”. (8)

La crisis ecológica muestra la urgencia de una solidaridad que se proyecte en el espacio y el tiempo. En efecto, entre las causas de la crisis ecológica actual, es importante reconocer la responsabilidad histórica de los países industrializados. No obstante, tampoco los países menos industrializados, particularmente aquellos emergentes, están eximidos de la propia responsabilidad respecto a la creación, porque el deber de adoptar gradualmente medidas y políticas ambientales eficaces incumbe a todos. Esto podría lograrse más fácilmente si no hubiera tantos cálculos interesados en la asistencia y la transferencia de conocimientos y tecnologías más limpias. (8)

Desearía que se adoptara un modelo de desarrollo basado en el papel central del ser humano, en la promoción y participación en el bien común, en la responsabilidad, en la toma de conciencia de la necesidad de cambiar el estilo de vida y en la prudencia, virtud que indica lo que se ha de hacer hoy, en previsión de lo que puede ocurrir mañana. (9)

Se han de explorar, además, estrategias apropiadas de desarrollo rural centradas en los pequeños agricultores y sus familias, así como es preciso preparar políticas idóneas para la gestión de los bosques, para el tratamiento de los desperdicios y para la valorización de las sinergias que se dan entre los intentos de contrarrestar los cambios climáticos y la lucha contra la pobreza. (10)

Todos somos responsables de la protección y el cuidado de la creación. Esta responsabilidad no tiene fronteras. (11)

Proteger el entorno natural para construir un mundo de paz es un deber de cada persona. He aquí un desafío urgente que se ha de afrontar de modo unánime con un renovado empeño; he aquí una oportunidad providencial para legar a las nuevas generaciones la perspectiva de un futuro mejor para todos. (14)

Invito a todos los creyentes a elevar una ferviente oración a Dios, Creador todopoderoso y Padre de misericordia, para que en el corazón de cada hombre y de cada mujer resuene, se acoja y se viva el apremiante llamamiento: Si quieres promover la paz, protege la creación. (14)

Para ver la versión completa del mensaje del Papa Benedicto XVI, visite la página de internet del Vaticano.

Es la Cuaresma, ¡que todos comamos!

Por padre David García

Aquí empezamos de nuevo. El tiempo anual para comer menos. El ayuno, la abstinencia, ni chocolates ni refrescos, y quizás esta Cuaresma finalmente baje de peso.

¿Qué tiene que ver comer o comer menos, con seguir a Jesús?

En los Evangelios hay muchos relatos acerca de comer. Uno de los más conmovedores aparece en el Evangelio según San Marcos, donde el evangelista nos cuenta la historia de las 5.000 personas que recibieron comida. Jesús les pidió a sus discípulos que hicieran algo sobre el hambre de otras personas.

Padre David García CRS acercamiento con el clero

El padre David García es asesor principal de acercamiento con el clero de CRS. Foto cortesía del padre David García

Hoy hay más de unos 1.000 millones de personas en el mundo que no saben si van a comer cada día. Es la primera vez en la historia de la raza humana que hay tal número de personas sin seguridad alimentaria.

En los Estados Unidos simplemente les diríamos: “vayan al comedor público que está aquí cerca, o en tal y tal parte de la ciudad” o “vayan a la oficina de servicios sociales y soliciten cupones para comprar comida”. Sin embargo, ¿qué le decimos a una familia en África subsahariana, donde el desierto actualmente se está expandiendo debido al cambio climático y no hay comedores públicos ni servicios sociales? ¿Qué le decimos a una madre en Haití, devastado por el terremoto, que tiene que tomar la terrible decisión de cuál de sus hijos puede comer hoy y cuál tiene que esperar hasta mañana? ¿Qué le decimos a un niño en Uganda que ha perdido a ambos padres a causa del sida, es huérfano y no tiene nadie que le dé de comer?

“Denles ustedes de comer.” Así les habló Jesús a los apóstoles que lo instan a despedir a la multitud hambrienta y a enviarla a que comprara su propia comida. Los apóstoles simplemente querían que el problema desapareciera, al igual que muchos de nosotros. “Si simplemente no los veo, entonces no es mi problema”. “Despide a la gente”, le suplicaron. (Marcos 6, 36)

Jesús no va a permitir que los apóstoles se libren tan fácilmente, ni tampoco a nosotros. “Denles ustedes de comer”. (Marcos 6, 37)

“Es abrumador. Es imposible. No podemos hacerlo”.

“Bueno, ¿cuánto tienen?”. “Tenemos suficiente para nosotros”.

“Entonces, compártanlo con ellos. Comiencen a repartirlo, y verán que hay suficiente para todos”.

De hecho, incluso hay suficiente para un montón de sobras. “Incluso se llenaron 12 canastos con los pedazos…” (Marcos 6, 43)

Actualmente hay abundante alimento en el mundo para los que padecen hambre. ¡Cómo lo desperdiciamos! Hay abundantes recursos. Aquellos de nosotros que sentimos que tenemos justo lo suficiente para nosotros, cuando comenzamos a dar, nos damos cuenta de que no solo podemos compartir y ayudar a otros a comer, a tener suficiente, sino que también aún tenemos suficiente para nosotros mismos.

Lo que necesitamos hacer es primero pensar en lo que Dios nos ha dado. “¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan a ver”. (Marcos 6, 38)

Cuando pensamos en eso, ¡tenemos un montón! Mucho más de lo que necesitamos. Tenemos mucho más de todo, que lo que necesitamos. Dios nos ha dado tanto. ¿Podemos comenzar a pensar en vivir de una manera donde no usemos tanto para que otros también puedan tener al menos algo? El Papa Benedicto XVI nos dice en su encíclica Caritas in veritate que hay una relación entre nuestro exceso y su necesitad.

Lo que necesitamos es la fe de hacer lo que Jesús nos pide que hagamos, es decir, simplemente ver lo que tenemos y compartirlo.

Al comenzar la Cuaresma, Catholic Relief Services (CRS) nos da un práctico recordatorio, conocido como la Operación Plato de Arroz, que nos ayuda a hacer lo que Jesús pide a sus discípulos que hagan, es decir, compartir lo que ya tenemos con los demás. El Plato de Arroz es una cajita de cartón en forma de plato, y que se entrega al comienzo de la Cuaresma. Se puede poner en la mesa familiar, o donde lo pueda ver diariamente, para recordarle que su sacrificio de Cuaresma literalmente puede salvar vidas. Los fondos del Plato de Arroz alimentan a los pobres del mundo, como también a las personas de su diócesis que padecen hambre.

Dedique tiempo esta Cuaresma para compartir un poquito cada día en su Plato de Arroz. Le sorprenderá cuánto puede dar sin apenas darse cuenta.

Sí, comer y comer menos tiene un montón que ver con seguir a Jesús.

“Comieron todos hasta saciarse”. (Marcos 6, 42).

El padre David García es asesor principal de acercamiento con el clero para Catholic Relief Services (CRS), su oficina está en San Antonio, Texas.

De Moravia a Montana y más allá

Por Krista Threefoot

Para un hombre que creció en la región de Moravia, en Checoslovaquia, durante la II Guerra Mundial, donante de Catholic Relief Services (CRS) —y ex beneficiario—, Karl Jorda tiene una actitud muy positiva sobre las perspectivas de vida que se le han presentado.

Jorda nació en 1929 en el seno de una familia que ha vivido por generaciones de la agricultura de subsistencia. Su destino habría sido también ganarse a duras penas la vida en la granja familiar. Pero la II Guerra Mundial cambió todo y, con un poco de ayuda de CRS, Jorda usó estas circunstancias como una oportunidad para mejorar su situación y la de su comunidad.

“Una bendición disfrazada”

Decir que la vida en la Checoslovaquia durante la II Guerra Mundial fue difícil era subestimar la situación.

Karl Jorda CRS archivos Checoslovaquia

Karl Jorda, beneficiario de CRS, nacido en la antigua Checoslovaquia, aparece aquí como un estudiante en Alemania. Foto cortesía de Karl Jorda

Especialmente en la zona fronteriza de Bohemia y Moravia. Conocida en alemán como los Sudetes, esta región multiétnica fue anexada a la Alemania nazi bajo amenaza de guerra, en el Acuerdo de Munich de 1938. Esta adhesión fue la primera de una serie de invasiones y anexiones que culminó en 1939, cuando Hitler tomó el control total sobre Checoslovaquia.

Para la familia de Jorda, la guerra trajo consigo muchas dificultades, pero fue el final de la guerra lo que más los afectó. Como parte de la minoría étnica alemana, la familia Jorda fue expulsada a Alemania cuando los Sudetes le fueron devueltos a Checoslovaquia. “Esto fue algo muy terrible para mis padres”, dijo Jorda, “pero para mí y mi hermano fue una bendición disfrazada.”

En Alemania, Jorda tuvo la oportunidad de asistir a un gimnasio, una escuela secundaria especializada que califica a los estudiantes para realizar estudios universitarios. Aunque pertenecía a una minoría católica separada de su patria, Jorda considera los años en el gimnasio como un regalo que configuró el resto de su futuro. Allí pudo estudiar una amplia gama de ciencias, artes e idiomas, y allí hizo una conexión que transformaría su vida.

Cada año, St. Olaf College de Minnesota enviaba a la escuela de Jorda a sus mejores estudiantes para enseñar inglés e historia de los Estados Unidos. En su último año de estudios, Jorda se familiarizó con el estudiante que venía de los Estados Unidos y le comentó su interés en proseguir sus estudios. El estudiante le comentó a Jorda acerca de una organización estadounidense que podría ayudarle a venir a los Estados Unidos a estudiar. Fue entonces cuando Jorda escuchó por primera vez acerca de CRS.

Con la ayuda de CRS

Trabajando con CRS y sus amigos estadounidenses, Jorda esperaba obtener una visa de estudiante y una beca que le permitiera estudiar en los Estados Unidos. Se matriculó en la Universidad de Frankfurt, creyendo que, con la oportunidad de estudiar durante un año en los Estados Unidos, estaría en camino a recibir una educación diferente a todo lo que había soñado siempre que sea posible para sí mismo.

Cuando su visa ya estaba lista, Jorda se asombró al ver que se le otorgó la residencia permanente en los Estados Unidos. Se sorprendió por partida doble cuando supo que CRS le ayudó a conseguir una beca de cobertura total en la University of Great Falls, en Montana.

Así que, después de estudiar en la Universidad de Frankfurt durante un año y medio, Jorda abordó un barco de tropas a Nueva York. Sin dinero, trabajó en el barco, donde la tripulación se burlaba sobre su futuro en Montana. “Esa es la Siberia de los Estados Unidos”, decían, “¿Por qué te gustaría ir allí cuando puedes estar entre tu propia gente en Nueva York?”, recuerdó Jorda. Pero para él, Montana era la Tierra Prometida, donde aprendería a ser un estadounidense.

Conociendo muy poco inglés, Jorda desembarcó en Nueva York y subió a un tren para iniciar un viaje de tres días a la ciudad Great Falls, en Montana.

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Karl Jorda, beneficiario de CRS, nacido en la antigua Checoslovaquia, aparece aquí como un estudiante en Alemania. Foto cortesía de Karl Jorda

“Tenía 6 dólares en el bolsillo y eso era todo lo que tenía para vivir”, recordó Jorda, “pero fue suficiente”. Su optimismo inquebrantable lo llevó a Montana, donde se metió de lleno en la vida universitaria estadounidense.

Como un estudiante entusiasta y muy trabajador, Jorda se graduó summa cum laude de la University of Great Falls, solo un año y medio después de ingresar. Las monjas en Great Falls tomaron un interés especial en este prometedor estudiante, y lo alentaron en continuar sus estudios en la University of Notre Dame.

“Entonces,” dijo, “obtuve una beca y me fui a South Bend, Indiana”. Una vez allí, Jorda trabajó en varios empleos, uno de los cuales fue enseñar alemán y literatura a otros estudiantes. “Tuve un par de estudiantes en mi clase que asistirían a una escuela de leyes”, recordó, “y todos ellos me sugirieron que yo debería ir a la escuela de leyes también; que me iría bien allí. “Así pues, por capricho, me decidí a ir a la escuela de leyes. “Con su Master en Artes y otra beca, Jorda se matriculó en la Escuela de Leyes de la University of Notre Dame. Allí, él descubrió su futura vocación —el derecho de patentes— y la mujer con la que finalmente se casaría.

“Ella era una ‘señorita suiza’ que asistía a la escuela de enfermería en St. Mary’s. Quería desesperadamente convertirse en enfermera, lo cual no podía hacer en Suiza debido a su familia. Por lo tanto, ella vino aquí y vivió con la familia de un médico, quienes la aceptaron como si fuera su propia hija. “Se enamoraron y se casaron. Su primer hijo nació cuando Jorda estaba terminando sus exámenes en la escuela de leyes. En 2006, después de cuatro hijos y cinco nietos, celebraron su 50º aniversario de bodas.

Aprovechar al máximo la oportunidad

Aunque la escuela de leyes calificó a Jorda para una carrera en derecho de patentes, nunca planificó esto, y ciertamente nunca pensó que se convertiría en una de las máximas autoridades en este campo.

Después de graduarse de la escuela de leyes en 1957, y por sugerencia de un amigo que sabía de sus antecedentes en ciencia durante sus días en el gimnasio, Jorda solicitó un trabajo en la división de patentes de Miles Laboratories (ahora Bayer) en Elkhart, Indiana. Después de tres años, se trasladó a Geigy (posteriormente Ciba-Geigy), una compañía farmacéutica suiza que eventualmente se convirtió en Novartis y en 1963, con solo 6 años de experiencia, se convirtió en el director de la división de patentes de esta empresa farmacéutica multinacional.

Desde entonces, Jorda —un inmigrante que creció creyendo que iba a pasar su vida sembrando en una pequeña parcela de tierra— se convirtió en una de las voces más destacadas en el ámbito de la propiedad intelectual.

Ahora, como profesor de Davis Rines de Leyes de Propiedad Intelectual y director del Centro Kenneth J. Germeshausen de Leyes sobre Innovación y Emprendedores en el Centro de Leyes Franklin Pierce, Jorda ha ganado numerosos premios y honores por sus contribuciones en su área, incluyendo la Medalla Jefferson en 1996, el premio más importante de los Estados Unidos en el ámbito de la propiedad intelectual. En 2007 fue incluido en el Salón de la Fama de la Propiedad Intelectual a nivel mundial.

Agradece la ayuda

Lo más fascinante de Jorda no es su conocimiento o su amplia experiencia en el extranjero. Lo que más sorprende es la gratitud que siente por las experiencias de vida que ha tenido. “Nunca he planeado nada”, dijo, “solo aproveche las oportunidades… y siempre se convirtieron en algo muy bueno”. Cuando habla, se puede oír el asombro en su voz por haber sido tan afortunado de tener tanto éxito —y tantas experiencias valiosas— en su vida.

Por encima de todo está su gratitud a CRS por ayudarlo a comenzar una nueva vida en los Estados Unidos. “Vine a los Estados Unidos gracias a CRS, les estoy muy agradecido. Durante toda mi vida me he sentido en deuda con CRS y quería devolverles algo. Cuando era un joven adulto, no era rico; ahorraba para mantener a mi familia. Pero durante años y años me sentía en deuda, y finalmente me decidí pagarla”. De allí que Jorda hace dos años hizo una importante donación a los programas de CRS. “Doné a CRS y quiero que ellos hagan lo que tengan que hacer con mi dinero. Creo que ellos saben mejor donde mi donación se necesita”.

Al igual que miles de personas más que CRS ha apoyado en momentos de emergencia, Jorda usó la asistencia de CRS para mejorar su vida y hacer su propia contribución al mundo. Es a través de personas como Jorda que CRS genera cambios positivos a largo plazo.

Krista Threefoot escribe propuestas para Catholic Relief Services.

CRS y el Mundial de Fútbol 2010

Por Tom Price

Cada cuatro años se celebra un torneo que congrega a los fanáticos del mundo más que cualquier otro: desde los habitantes de las aldeas africanas reunidos alrededor de un televisor, o de las islas del Pacífico que tienen que levantarse a medianoche para sintonizar los juegos, ningún otro deporte une al mundo como una sola familia humana como el fútbol.

La Copa Mundial de la FIFA 2010 se transmitirá a 210 países y territorios. Los espectadores combinados de todos los juegos se espera que sean unos 26.000 millones. ¿Por qué es la celebración del mundial de fútbol tan popular y qué significa para una agencia humanitaria internacional como Catholic Relief Services (CRS)?

Ghana fútbol deportes CRS

Un club de fútbol llamado las Estrellas de Wiaga, de Wiaga, Ghana, enseña sus destrezas futbolísticas a una delegación de CRS de una iglesia en Seattle. El club se estableció como una manera de involucrar a los jóvenes y protegerles de la calle y las drogas, el alcohol, y otros comportamientos no deseados. Foto cortesía de Jerrie Drinkwine

El fútbol es el deporte del pueblo, el juego de los pobres, que se puede jugar con cualquier objeto redondo que niños y adultos puedan encontrar; y en césped, en tierra, en concreto y, por primera vez, la Copa Mundial se va a celebrar en el continente africano, en Sudáfrica.

El fútbol no es solo algo que nos reúne como una sola familia humana, también tiene su lugar en el trabajo de CRS en el mundo. Se ha usado para construir la paz en Timor del Este, como ejercicio para los que tienen VIH o sida en la India, y como pura diversión para los huérfanos en Haití. De todos los deportes, ningún otro reúne a tanta gente o da lugar a tantas emociones. Ya lo dijo el Papa Juan Pablo II: “Entre todos los temas sin importancia, el fútbol es el más importante”.

Lo invitamos a aprender más sobre el trabajo de CRS mediante el fútbol. Conozca a varios de nuestros colegas de varias partes del mundo que son un reflejo del orgullo y pasión de sus países por este deporte. Ya sea fanático de España, Argentina, Italia o Ghana, y quiere ver a su país salir campeón del Mundial este verano, lo instamos a reflexionar sobre nuestros hermanos y hermanas que viven en esos países y el difícil juego que a veces tienen que jugar cada día para poder sobrevivir.

Tom Price es asociado principal de comunicaciones de las tareas de Catholic Relief Services en los Estados Unidos. Su oficina está en la sede mundial en Baltimore, Maryland.

Conferencia sobre el comercio justo

Por Jacqueline DeCarlo

Durante 15 años, Catholic Relief Services (CRS) ha estado promoviendo el comercio justo como una forma de garantizar la justicia económica para nuestros hermanos en países como Nicaragua, Madagascar y Bolivia. Para desarrollar y aumentar nuestro impacto, el programa de comercio justo de CRS está invitando a los católicos de los Estados Unidos como usted para que nos ayuden a dar forma al futuro del movimiento y hacer del comercio justo aún más justo y útil para los agricultores y artesanos. Esperamos que se unan a nosotros en la más grande conferencia sobre comercio justo en América del Norte este mes de septiembre, cerca de Boston, Massachusetts.

sede CRS Jacqueline DeCarlo comercio justo

Foto de Jim Stipe/CRS

El comercio justo que comenzó como un movimiento de organizaciones religiosas, se está volviendo cada vez más y más popular dentro de la sociedad estadounidense. El movimiento por el comercio justo es un grupo muy diverso: organizaciones de base estratégicas (como los socios de comercio justo de CRS), compañías que venden sus productos a supermercados, estudiantes universitarios que promueven cambios en las instituciones educativas. Todos estos grupos y muchos más se reunirán del 10 al 12 de septiembre de 2010 para compartir lo que es el comercio justo, debatir acerca de lo que no es, y crear estrategias para un renovado futuro durante la Conferencia sobre el Futuro del Comercio Justo. Para los consumidores habrá seminarios con temas como “De los hogares a las casas: cómo el comercio justo afecta su vida” y conferencistas invitados como Santiago Paz, fundador de CEPICAFE, una asociación que representa a los productores de café, cacao, frutas y caña de azúcar de las montañas de Piuran, en el noreste del Perú. Una exposición abierta al público contará con la participación de decenas de vendedores de productos del mercado global.

Como miembro del Grupo de Liderazgo de la conferencia, el programa de comercio justo de CRS tiene la esperanza de que ¡decenas de nuestros patrocinadores asistan al evento! Sabemos cuán similares son los valores de la fe católica con los principios del comercio justo. El enfoque de las cooperativas de agricultores que comparten los beneficios del comercio no solo con cada uno de los productores sino también con sus comunidades es un excelente ejemplo del principio católico de “promover el bien común”. El mismo Papa Benedicto XVI ha dicho que “la doctrina social de la Iglesia ha sostenido siempre que la justicia afecta a todas las fases de la actividad económica, porque en todo momento tiene que ver con el hombre y con sus derechos. La obtención de recursos, la financiación, la producción, el consumo y todas las fases del proceso económico tienen ineludiblemente implicaciones morales. Así, toda decisión económica tiene consecuencias de carácter moral”. (Caritas in Veritate, 37)

Varios de nuestros embajadores de comercio justo de CRS estarán presentes en la conferencia sobre el futuro del comercio justo, así como beneficiarios de las becas y personal de CRS. El fondo de comercio justo de CRS está auspiciando la participación de dos agricultores de café —uno de Chiapas, México, y el otro de El Salvador— que se reunirán con quienes nos apoyan y contribuyen al diálogo. ¡Venga y únase a nosotros!

Si desea asistir a la conferencia, por favor visite la página de internet de la Conferencia sobre el Futuro del comercio justo (en inglés) para obtener información sobre la inscripción y más detalles acerca del programa. Uno de los aspectos únicos de este movimiento es que de manera explícita y potente conecta a los consumidores y los productores para promover juntos la justicia. Si el comercio justo va a ser un movimiento social duradero y de gran alcance, es necesario que se beneficie de la mayor cantidad de opiniones posibles. El programa de comercio justo de CRS espera que usted se una a nosotros en la conferencia y más allá, mediante la suscripción a nuestro boletín informativo y nos visite en Facebook.

Jacqueline DeCarlo es la asesora principal del programa de Catholic Relief Services para la justicia económica, su oficina se encuentra en la sede mundial de Baltimore, Maryland.