Educación
Catholic Relief Services y sus socios promueven y apoyan una educación básica de calidad para todos. La agencia se basa en la solidaridad con las poblaciones marginadas y trabaja para realizar cambios individuales, estructurales y sistémicos. Al hacerlo, Catholic Relief Services contribuye a construir sociedades que puedan disfrutar de paz, justicia y dignidad humana. CRS aplica o apoya las actividades educativas en tres tipos de comunidades:
- las que están en crisis
- las que están pasando de una crisis a la estabilidad
- las que son relativamente estables
En comunidades en crisis, CRS a menudo proporciona apoyo directo a las escuelas; en áreas pobres pero relativamente estables, CRS apoya las organizaciones o socios “locales” quienes, a cambio, trabajan de cerca con las escuelas.
El programa de educación de CRS se basa en el diálogo y la reflexión continuos para su mejoramiento. Se le da énfasis especial al trabajo con las agencias sociales de la Iglesia Católica local y otras organizaciones religiosas debido a nuestro compromiso compartido de promover la justicia y a nuestro respeto por la vida y la dignidad humana.
Catholic Relief Services tiene tres prioridades para su programa de educación:
- Acceso y equidad
- Educación de calidad
- Participación de la comunidad
CRS considera estas prioridades al implementar actividades como la Ayuda Alimentaria para la Educación (FAE, siglas en inglés), también conocida como programas escolares de alimentación. CRS ha apoyado los programas alimentarios escolares desde 1958. Las comidas provistas por la escuela ayudan para que la educación, la nutrición y los objetivos de la seguridad alimentaria cumplan con sus objetivos a corto y a largo plazo.
A mediados de la década de los 90, CRS expandió sus programas combinando la alimentación escolar con actividades educativas que se concentran en mejorar la calidad de la educación, el acceso de las niñas a la educación, el apoyo para los maestros, la educación de la salud/higiene y servicios para estudiantes, mejora de la infraestructura escolar y el aumento de la participación paternal y de la comunidad en las escuelas. Los participantes en estos expandidos programas alimentarios escolares son en su mayor parte para preescolares y estudiantes de escuela primaria en regiones rurales con inseguridad alimentaria. La mayoría de los programas en África y Asia, enfatizan las actividades escolares alimentarias que atraen a las niñas a la escuela.
A corto plazo, la alimentación escolar alienta a los niños para que se matriculen en la escuela y asistan regularmente porque reciben una comida allí. Por medio de la alimentación escolar, los niños reciben los nutrientes esenciales que mejoran su capacidad para aprender y desarrollarse como seres humanos. Esta comida es también un estímulo para los padres de mandar a sus hijos a la escuela porque saben que recibirán ayuda alimentaria, y que no tendrán que usar los limitados fondos de la familia ni el tiempo requerido para preparar una comida al mediodía.
Los programas de alimentación escolar satisfacen también los objetivos educativos y de la seguridad alimentaria a largo plazo. Con el tiempo, las inversiones en la educación, especialmente para niñas, han comprobado que mejoran la salud de la familia y los ingresos, y aseguran la alimentación para futuras generaciones.
Además de las actividades para la alimentación escolar, CRS usa a veces las escuelas y el sistema escolar como un mecanismo para ofrecer otros tipos de servicios de ayuda. Un ejemplo de esto sería un proyecto de salud o nutrición que proporciona alimento (para solucionar la seguridad alimentaria a corto plazo) o los micronutrientes (para solucionar la deficiencia específica de un micronutriente) a niños escolares.
Para quiénes son estas actividades
Los programas de educación de CRS se aplican a situaciones en todo el mundo. CRS realiza actividades educativas en 58 países. En Latinoamérica y el Caribe, CRS tiene programas educativos en Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Haití, Honduras y Jamaica. Las actividades educativas internacionales promueven un mayor aumento en el acceso a educación de calidad y a la participación de la comunidad, y a menudo combina varias de estas metas al mismo tiempo.
Los beneficiarios y los participantes en los proyectos educativos de CRS son niños de edad escolar, sus padres y otros miembros de la comunidad más amplia, maestros y administradores, y socios locales del proyecto. Las escuelas que toman parte en los programas educativos de CRS son públicas, privadas y parroquiales.
Si quiere hacer un comentario o alguna pregunta a Catholic Relief Services acerca de esta nota, por favor escríbanos a comentarios@crs.org.
