Agricultura

Grupo de madres en una reunión del proyecto, Totonicapán, Guatemala-Foto por Cesar Pastor/CRS.

Grupo de madres en una reunión de un proyecto en Totonicapán, Guatemala-Foto por Cesar Pastor/CRS.

Catholic Relief Services trabaja por medio de agencias que son nuestros socios locales para implementar programas agrícolas y ambientales a favor de las familias campesinas, personas de escasos recursos y las comunidades rurales en más de 68 países. La meta inmediata de CRS es mejorar el bienestar de la familia por medio del desarrollo agro-económico y la buena administración del medio ambiente. La meta a largo plazo de la institución es reforzar la capacidad de las agencias de ayuda locales y de las comunidades agrícolas para que tomen el control de su propio desarrollo.

“Trabajar como asesora de agricultura en CRS es más gratificante que cualquier otro trabajo que haya tenido, porque puedo tener un impacto positivo y directo en la calidad de los programas agrícolas de CRS y también en las vidas de las personas”, Dra. Gaye Burpee, Sub-Directora Regional de CRS en América Latina y el Caribe.

Para quiénes son estas actividades

Catholic Relief Services y sus socios de ayuda trabajan en comunidades con personas de escasos recursos y marginadas, familias campesinas y trabajadores del campo, los sin-tierras, las comunidades que sufren de VIH y SIDA, y las víctimas de desastres causados por la naturaleza y por el hombre, las personas que sufren de hambre y los pobres.

Al reducirse el tamaño de las tierras y disminuir la producción, el resultado es la migración de cabezas de familias (hombres) quedando en su mayoría mujeres analfabetas, pobres y de escasos recursos a cargo del hogar. Debido a esa necesidad creciente, CRS trabaja con adolescentes y mujeres campesinas, apoyándolos y enseñándoles el buen aprovechamiento de las tierras, sembrando plantas y hortalizas, y manteniendo un medio ambiente sano. Colabora también con institutos nacionales e internacionales de investigaciones agrícolas para nuevas tecnologías y métodos que estén disponibles a la población.

Grupo de madres preparando el terreno para el cultivo en un huerto comunitario Chijoj, Santa María Chiquimula, Totonicapán, Guatemala. Foto por Cesar Pastor/CRS.

Grupo de madres preparando el terreno para el cultivo en un huerto comunitario Chijoj, Santa María Chiquimula, Totonicapán, Guatemala. Foto por Cesar Pastor/CRS.

Un ejemplo del trabajo de CRS se encuentra en Guatemala, en el Departamento de Totonicapán, donde el 98% de la población es maya k´iché. La población presenta problemas graves de seguridad alimentaria y nutricional. Las familias no cuentan con tierra ni materiales para la producción agrícola pues los suelos son infértiles, existe escasez de agua y hay ausencia de asesoría técnica por parte de organizaciones de Gobierno. En esas condiciones, CRS participa implementando el proyecto “Rompiendo el Ciclo de la Desnutrición” dirigido a madres indígenas embarazadas y lactantes, así como a niños y niñas menores de cinco años. Los objetivos procuran mejorar las condiciones de vida de las familias fortaleciendo el aspecto nutricional y alimentario, mediante el aumento de la disponibilidad y consumo de alimentos diversos y nutritivos. Se implementan huertos familiares y comunitarios, con tecnologías apropiadas y con la participación activa de las familias.

“Cuando no teníamos el proyecto, pasábamos hambre mis hijos y yo, ahora ya podemos dormir con algo en el estómago”, dijo María Yax, madre participante del proyecto en Chijoj, Santa María Chiquimula, Totonicapán, Guatemala.

Catholic Relief Services trabaja en muchas áreas aisladas y remotas con climas rigurosos y ecosistemas frágiles y degradados. Estas áreas no fueron cultivadas en el pasado a causa de climas poco seguros, hostiles y por los escasos recursos naturales, pero son cultivadas ahora porque a las personas pobres y de escasos recursos no les queda otra opción.

Antecedentes del programa agrícola de CRS

Las granjas familiares pequeñas se enfrentan a crecientes dificultades tales como el calentamiento global, el aumento de la competencia por los recursos limitados (la tierra, el agua, etc.), los desastres naturales y las guerras, así como los impactos negativos de asuntos más complicados como la geopolítica, la era de la informática y los mercados globales. Todo ha contribuido a que los pobres se queden analfabetos, marginados y olvidados.

Los crecientes problemas exigen mayores cambios e innovadoras respuestas por parte de los campesinos y las agencias que los apoyan. CRS ha intervenido para hacerle frente a estas dificultades y ayudar a los más necesitados .

Si quiere hacer un comentario o alguna pregunta a Catholic Relief Services acerca de esta nota, por favor escríbanos a comentarios@crs.org.