Marcos G. Martínez

Marcos G. Martínez

Marcos G. Martínez es el coordinador de programas para jóvenes y jóvenes adultos en la Oficina Regional Suroeste, San Antonio. Foto de Daniel Lizarraga/CRS

Cuéntenos un poco sobre usted.

Vivo en San Antonio, Texas, aunque soy nacido y criado en Lubbock, Texas. Me gradué con un bachelor en humanidades, y estudios religiosos como asignatura secundaria en el College Santa, New Mexico. Obtuve la maestría en teología de la Oblate School of Theology, en San Antonio. Soy casado y tengo cuatro bendiciones: dos varones y dos mujeres. Disfruto el tiempo que paso con mi familia haciendo camping, pescando y tocando guitarra. En mi tiempo libre durante la temporada de la NBA, mi familia y yo disfrutamos mirando los partidos de los cuatro veces campeones de la NBA, ¡los “Spurs” de San Antonio!

¿Qué podría contarnos acerca de su trabajo en Catholic Relief Services?

Trabajo con la Oficina Regional Suroeste de CRS, que cubre Arizona, Arkansas, Colorado, New Mexico, Oklahoma, Texas, Utah y Wyoming, como coordinador de Programas del Ministerio de Jóvenes y Adultos Jóvenes. Trabajo con las diócesis de la región Suroeste para promover conciencia, educación y participación de la Iglesia joven mediante la Doctrina Social Católica (en inglés) y la solidaridad global. Mi trabajo primario es con los jóvenes, jóvenes adultos y dirigentes del ministerio universitario, en varios ambientes educativos.

¿Qué lo motiva sobre Catholic Relief Services?

Lo que me motiva es la oportunidad de conocer gente joven que hace del mundo un lugar mejor por medio de vivir su fe. He presenciado a muchos jóvenes y adultos jóvenes que tienen una pasión por la justicia y hacen algo acerca de ello.

Es sorprendente ver a un joven promover en su escuela conciencia acerca de la situación de Darfur y recolectar 6.500 dólares para ayudar a aliviar el sufrimiento allí. Un estudiante de escuela católica que participó en un retiro de Food Fast desafió a sus compañeros al declarar: “La ignorancia ya no es una excusa; ahora sabemos cómo vive la mayoría de la gente en nuestro mundo actual, y tenemos que hacer algo acerca de ello”. También estoy motivado por la declaración de estrategia de CRS que dice: “La solidaridad transformará el mundo”, y creo que estamos haciendo esto, de persona a persona. Veo esto con mis compañeros de trabajo en la viña aquí en CRS, que son una bendición de Dios.

Descríbanos un día típico de trabajo.

Cada día es diferente; no hay “días normales” cuando se trabaja en CRS. Día por día nos levantamos a afrontar nuevos desafíos y oportunidades.

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