Juan Sheenan

Juan Sheenan

Juan Sheenan es el representante de CRS Honduras. Foto de CRS

Cuéntenos un poco acerca de usted

Recientemente me mudé a Honduras, después de casi 14 años en África. Durante nueve de esos años trabajé con Catholic Relief Services (CRS) en Zambia y Angola. El último cargo que desempeñé fue la de representante de CRS Angola, en el cual permanecí casi cuatro años. Disfruto viajando a nuevos países y compenetrándome con la cultura, los idiomas y tradiciones de las personas con las que trabajo.

¿Qué lo llevó a interesarse por este trabajo con los pobres?

Estuve en contacto por primera vez con este tipo de trabajo cuando fui voluntario de los cuerpos de paz en Namibia, un país del sur de África, allá por el año 1996. Quise continuarlo después de que dejara los cuerpos de paz. Regresé a los Estados Unidos para mis estudios universitarios, tras graduarme volví a África con las Naciones Unidas y luego me uní a CRS.

¿Qué podría contarnos acerca de su trabajo en Catholic Relief Services? Descríbanos un día típico de trabajo.

Un día típico en mis funciones como representante de CRS Honduras incluye reuniones con el personal (finanzas, programación) y con otros departamentos o colegas, dependiendo del día que sea. También participo de reuniones con donantes como la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y el Banco Mundial, así como con otras organizaciones no gubernamentales como CARE, Save the Children y Visión Mundial. Lo que más me gusta de mi trabajo es viajar a las zonas rurales, donde nuestras organizaciones aliadas operan proyectos para el beneficio de la gente.

¿Qué es lo que lo transforma de ayudar a los beneficiarios de CRS?

Llegar a los lugares más remotas y proporcionarles una mejor calidad de vida a aquellas personas que viven en condiciones infrahumanas es lo que hace que este trabajo valga la pena. Saber que el pequeño apoyo que brindamos en las zonas rurales genera un gran cambio en la vida de las personas que lo necesitan, es una recompensa en sí mismo.

¿Qué lo motiva de Catholic Relief Services?

Trabajar a favor del apoyo a las necesidades de los más vulnerables mediante nuestros aliados es lo que primero me atrajo a CRS. También disfruto viajando y trabajando en el extranjero.

¿Se siente a veces sobrepasado por la emoción o por las dificultades que pueda llegar a encontrar en su trabajo? De ser así, ¿cómo hace para sobrellevar estos percances y seguir adelante con su trabajo?

Raramente me abruma la emoción por situaciones derivadas de mi trabajo y, si esto sucede, hablo con alguien o hago actividad física. Creo que he estado en este medio suficiente tiempo para saber que las cosas se resolverán de alguna manera y ser dominado por las emociones distorsiona tu capacidad para pensar racionalmente y no ayuda a resolver los problemas.

¿Cuál cree que es la mejor manera de ayudar para quienes no trabajan directamente con los beneficiarios de CRS?

Es importante conocer el país y su gente lo mejor posible y también las dificultades a las que se enfrentan. Uno debe estar especialmente atento a las conversaciones entre familiares y amigos. Si es posible, hay que señalar los asuntos en cuestión a las autoridades gubernamentales de la localidad y la nación.

¿Qué es lo más sorprendente que ha aprendido de nuestros beneficiarios? Descríbanos un momento que destaca como una experiencia transformadora durante sus años de trabajo para CRS.

Un momento que siempre permanecerá en mi memoria es la visita a uno de nuestros proyectos en la Provincia Occidental de Zambia, donde llevamos a cabo un proyecto de VIH y sida junto con el Cáritas local. Estaba conversando con uno de los beneficiarios que recibía tratamiento anti-retroviral. Lo había conocido hacia un par de meses, cuando estaba muy enfermo y no lucía tan saludable. Estaba mucho mejor esta segunda vez que nos vimos y durante nuestra conversación me dijo que si no fuera por los medicamentos que tomaba, probablemente no habría sobrevivido. Luego nos dio las gracias y dijo que CRS le había salvado la vida.

¿Qué cambios ha visto desde que inició su trabajo con CRS? ¿Cree que estamos avanzando?

CRS realmente ha avanzado en la lucha contra el VIH y el sida. No solamente ha recibido fondos importantes de parte del Plan presidencial de emergencia para la disminución del sida (PEPFAR, por su sigla en inglés), sino que se ha convertido en una fuerza mundial en la lucha contra el VIH y el sida, especialmente en África.

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