Carla E. Aguilar

Carla E. Aguilar trabaja en la región sureste de los Estados Unidos para Catholic Relief Services. Su oficina se encuentra en San Antonio, Texas. Foto por Lane Harthill/CRS – See more at: http://dev.crsespanol.org/quienes-somos/nuestro-personal-latino/carla-e-aguilar#sthash.XJ7xzuoe.dpuf

Cuéntenos un poco acerca de usted

Tengo 29 años y vivo en San Antonio, Texas. Me encanta la música y he tocado violín desde los 10 años. Después de un día largo de trabajo, me encanta ir al estudio para aprender zumba o danzas africanas, pero mi pasión verdadera es viajar y conocer diferentes países, culturas y personas.

¿Qué la llevó a interesarse por este trabajo con los más necesitados?

Cuando tenía cinco años visité El Salvador, la tierra natal de mis padres, por primera vez y me acuerdo haber visto una niña de mi edad, con su hermanito sobre su espalda buscando qué comer entre la basura. Creo que esa fue mi primera experiencia viendo la pobreza extrema. Me sentí muy afectada y recuerdo estar frustrada de no poder ayudar. Ahora que me he graduado de la universidad siento que Dios me ha dado la oportunidad de tratar de combatir la pobreza mundial a través de mi trabajo con Catholic Relief Services (CRS).

¿Qué la motiva de Catholic Relief Services?

Me motiva saber que CRS se enfoca en proveer servicios integrales y asistencia técnica (educación, nutrición, microfinanzas), para personas pobres en el mundo. No hay muchas organizaciones que se enfocan en trabajar en conjunto con las comunidades en países menos desarrollados para que la gente pueda identificar sus mismas soluciones a sus problemas.

¿Qué podría contarnos acerca de su trabajo en Catholic Relief Services? Descríbanos un día típico de trabajo.

Mi trabajo con CRS se enfoca en tratar de proveer los católicos en los Estados Unidos con oportunidades de vivir en solidaridad con sus hermanos y hermanas alrededor del mundo. Unas de estas maneras es apoyar al comercio justo y comprar productos como café, chocolate y artesanías de comercio justo. El comercio justo garantiza que los trabajadores ganen un salario justo, protege los derechos humanos y preserva el medio ambiente. En 2008, tuve la oportunidad de conversar con mujeres en Estelí, Nicaragua, sobre las oportunidades que les brindó trabajar por una cooperativa de café. Esta experiencia me interesó mucho.

¿Qué es lo que la transforma de ayudar a los beneficiarios de CRS?

Los pobres tienen mucho que ofrecer. He tenido conversaciones con nuestros beneficiaros que realmente están agradecidos por la inversión que CRS ha tenido en sus vidas para realizar sus propios logros. En el área de comercio justo, nuestros beneficiarios han podido mejorar sus cosechas y generar más ingreso para el bienestar de sus familias. Al tener más ingreso, las familias pueden invertir en su nutrición, escuela y salud.

¿Se siente a veces agobiada por la emoción o por las dificultades que pueda llegar a encontrar en su trabajo? De ser así, ¿cómo hace para sobrellevar estos percances y seguir adelante con su trabajo?

Trabajar para CRS te abre el portal al mundo y es fácil sentirse sobrepasado. Para mí, lo más difícil es tratar de recordar que no tengo el poder de solucionar todos los problemas del mundo. En los instantes que me siento abrumada, recuerdo las palabras proféticas de unos de mis héroes, Monseñor Oscar Arnulfo Romero de El Salvador, que dijo que nosotros somos ministros no mesías, nosotros somos profetas de un futuro de alguien más.

¿Cuál cree que es la mejor manera para las personas que no trabajan directamente con los beneficiarios de CRS de aliviar su sufrimiento?

La educación es muy importante. Cuando uno se educa sobre el mundo es más fácil poder rezar, actuar y dar a causas que mejorar las circunstancias de nuestros hermanos y hermanas alrededor del mundo. Para aliviar el sufrimiento hay que hacer más que actos de caridad. Se necesita examinar las estructuras y los sistemas que mantienen pobres a los pobres. Después de examinar, es importante actuar a favor de nuestros principios. CRS provee oportunidades para que los católicos en los Estados Unidos aboguen por políticas que tienen un impacto sobre los pobres.

¿Qué es lo más sorprendente que ha aprendido de nuestros beneficiarios? Descríbanos un momento que se destaca como una experiencia transformadora durante sus años de trabajo para CRS.

Me siento muy bendecida de tener la oportunidad de visitar programas de CRS en Ghana, África, en junio. Espero tener la oportunidad de continuar siendo transformada por lo que aprenderé en ese país.

¿Qué cambios ha visto desde que inició su trabajo con CRS? ¿Cree que estamos avanzando?

Trabajar para CRS te transforma en maneras muy difícil de expresar en palabras. Pero, creo que a mí me ha acercado a Dios. Tener la oportunidad de estudiar la doctrina social de la Iglesia me ha ayudado a definir mi ética y cómo vivir mi vida.

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