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Un barco descargó en el puerto destrozado una semana después del “Apocalipsis” en Haití


Baltimore, MD, 19 de enero de 2010 — Entre sus numerosos esfuerzos para socorrer a esta ciudad devastada, Catholic Relief Services (CRS) empezó a transformar el campo de golf de Puerto Príncipe en uno de los primeros campamentos formales para desplazados, al tiempo que también entregaba insumos médicos al hospital San Francisco de Sales y lograba que esa instalación tan averiada volviera a funcionar.

Mientras CRS se afana por llevar más ayuda al país —por aire, mar y tierra desde la República Dominicana— su personal levanta centros de atención primaria de salud y entregan artículos de higiene y láminas de plástico, además de cantidades limitadas de alimentos y agua, a numerosos campamentos informales que han surgido en diferentes zonas de la ciudad.

En el Petionville Club, CRS trabaja con funcionarios de las Naciones Unidas y militares de los Estados Unidos para transformar un campamento informal al que han llegado 20.000 personas de día y hasta 50.000 de noche, en una instalación formal para desplazados. Ha hecho un registro de las personas y entregado baldes con alimentos, artículos sanitarios y agua a haitianos desplazados que esperan en filas largas y ordenadas.

“Agradecemos a la unidad Aerotransportada 82 por ocuparse de la seguridad”, dijo Annemarie Reilly, vicepresidenta de tareas en el exterior de CRS. “Este campamento en Petionville les proporcionará a miles de haitianos el socorro que necesitan con tanta urgencia”.

Otros funcionarios de CRS trabajaron en la descarga de algo poco visto en Puerto Príncipe; un barco que atracó en el único muelle que funcionaba en el puerto tan dañado. Traía 2.100 toneladas de alimentos del programa Alimentos para la Paz de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por su sigla en inglés). El próximo desafío es llevar estos contenedores, con sobre todo cereales y aceite vegetal, desde el muelle hasta depósitos en las devastadas calles de la ciudad.

“Podrá haber muchos que pensaran que los necesitados no están recibiendo asistencia, pero en realidad se ha ayudado a miles de personas en Puerto Príncipe”, dijo Karel Zelenka, representante de CRS en Haití. “Es necesario comprender que sucedió un Apocalipsis en un lugar donde la infraestructura era casi inexistente: por eso los retos logísticos son inmensos.

Sean cuales fuesen los retos, sabemos que este terremoto causó una destrucción tan enorme que aunque se haya socorrido a miles, muchísimos más necesitan asistencia”, agregó. “Todos nos estamos esforzando para dársela”.

CRS, que trabaja en Haití desde hace más de 50 años y tiene allí más de 300 empleados permanentes, ha comprometido un mínimo de 25 millones de dólares para auxilio y recuperación. Ha recibido 16,5 millones de dólares en donaciones en efectivo y compromisos, que incluyen un millón de dólares de la Fundación Bill & Melinda Gates y más de 225.000 dólares del equipo de los Yankees de New York.

En la zona afectada, CRS trabaja con socios de Cáritas, la red internacional católica de ayuda, para coordinar la respuesta de emergencia. La agencia, al igual que otros grupos de auxilio, también está trabajando con la ONU mientras esta retoma sus operaciones después de que el sismo de magnitud 7.0 destruyera su sede en Haití y causara la muerte de muchos de sus funcionarios.

CRS conocía bien el Hospital San Francisco de Sales ya que el consorcio AIDSRelief, que incluye a CRS, lo había usado para dar tratamiento a personas con VIH. El hospital sufrió graves daños por el terremoto: tal vez un 70 por ciento esté destruido. Deberá ser reconstruido, pero los médicos han retomado el trabajo usando los edificios que han quedado intactos y también carpas, así como suministros de la Junta de la Misión Médica Católica y otros, entregados por CRS. La primera operación fue una que es tristemente frecuente en Puerto Príncipe: una amputación. Después los tres equipos médicos que ahora trabajan en San Francisco de Sales —uno haitiano, uno italiano y otro belga— siguieron realizando operaciones.

CRS también está instalando centros de atención primaria de salud en sitios que ha identificado la Iglesia Católica. Cada uno de ellos contará con un médico y una enfermera. Por lo menos tres de ellos están en Puerto Príncipe y uno en Leogane, una ciudad hacia el oeste que sufrió daños de consideración. A medida que CRS se pone en contacto con la red de AIDSRelief, se van identificando más lugares.

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Catholic Relief Services es la agencia oficial internacional de carácter humanitario de la comunidad católica de los Estados Unidos. CRS alivia el sufrimiento y ofrece asistencia a personas en necesidad en más de 100 países, sin importar raza, religión o nacionalidad. Para obtener más información, por favor visite nuestra página de internet www.crsespanol.org o www.crs.org (en inglés).

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