El sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) es una de las amenazas más serias y complejas para la salud que la humanidad jamás haya enfrentado. El estigma arraigado agrava aún más sus trágicas consecuencias físicas. Además, en el mundo en desarrollo, la pobreza en sí es a la vez causa y efecto de una pandemia que desbasta el desarrollo físico, social y económico de regiones enteras.

Muchas personas alrededor del mundo continúan sufriendo y muriendo a causa de esta enfermedad que muchas veces les roba su familia, sus redes sociales y su sustento. Las mujeres jóvenes tienen mayor riesgo de infección y asumen la carga mayor al cuidar a los enfermos. Pero muchas personas han encontrado maneras de vivir dignamente a pesar del VIH y Catholic Relief Services (CRS) trabaja para replicar este éxito.

El VIH afecta actualmente a más de 35 millones de personas. La mayoría de estas viven en África, pero la pandemia se propaga por Europa del este, América Latina y Asia; y se estima un aproximado de 3 millones de personas contagiadas por año hasta 2025 . El VIH y el sida afectan desproporcionadamente a los pobres y vulnerables, y los recursos limitados generalmente impiden el apoyo de las comunidades pobres a los millones que lo sufren.

Muestras de solidaridad

Movilizado por un espíritu de solidaridad, CRS inició su primer proyecto para responder al VIH y el sida en 1986 en Bangkok, Tailandia. Ahora contamos con 250 programas internacionales que buscan erradicar el sida en 52 países en las regiones más pobres y vulnerables del mundo.

Los programas de VIH y sida de CRS se han desarrollado para ayudar a individuos, familias y comunidades en su lucha contra la devastación física, económica, social y emocional de la enfermedad. En 2007, CRS ayudó en forma directa a más de 4 millones de personas afectadas por la pandemia. Al finalizar 2013, CRS habrá ayudado directamente a más de 8 millones de personas que tienen el VIH, más otros 13 millones de personas afectadas también por esta enfermedad como los huérfanos y los niños vulnerables.