AFG2011062683El agua limpia significa una mejor salud, especialmente para los niños pequeños. En situaciones de emergencia, el acceso al agua limpia y una infraestructura de saneamiento en funcionamiento permite que las personas permanezcan saludables. Una mejor gestión del agua permite a las comunidades mantener o incluso mejorar la cantidad y la calidad de sus recursos hidráulicos, lo que significa un mayor rendimiento de los cultivos y animales más sanos.

CRS se asocia con grupos -desde los gobiernos locales y asociaciones comunitarias que trabajan con el agua a organizaciones internacionales como Cáritas-, en proyectos destinados a mejorar el abastecimiento de agua para uso doméstico, productivo, y ambiental en las comunidades más pobres del mundo.

Estos socios asumen la responsabilidad de muchas de las miles de tareas involucradas en los proyectos de agua y saneamiento: perforación de pozos, instalación de bombas, colocación de tuberías, construcción de letrinas, y actividades de capacitación y divulgación, entre muchos otros. Sin la comprensión del entorno cultural, social y político, no podríamos llegar a los más vulnerables en una forma sustentable.

Guiados por la creencia de que toda persona tiene derecho a vivir una vida sana y productiva con dignidad, ayudamos a que los pobres tengan acceso a fuentes de agua adecuadas para beber, a la higiene y saneamiento, la agricultura, la industria y otros usos. En 2013, alrededor de 40 proyectos de CRS en África del este, América Latina y el Caribe, Asia meridional y el sudeste asiático, se centraron, al menos en parte, en el agua y el saneamiento.