Catholic Relief Services (CRS) trabaja por medio de agencias que son nuestros socios locales para implementar programas agrícolas y ambientales a favor de las familias campesinas, personas de escasos recursos y las comunidades rurales alrededor del mundo. La meta inmediata de CRS es mejorar el bienestar de la familia por medio del desarrollo agroeconómico y la buena administración del medio ambiente. Nuestra meta a largo plazo es reforzar la capacidad de las agencias de ayuda locales y de las comunidades agrícolas para que tomen el control de su propio desarrollo.

Mercedes Ortiz, un agricultor que vive en Cacaopera, El Salvador, ha empezado muchos pequeños proyectos en su finca, por ejemplo, la cría de pollos y peces, y la cultivación de piñas y limones. Había migrado una vez a los Estado Unidos. Foto de Silverlight para CRS
Alcance de este programa
CRS y sus socios trabajan en comunidades con personas de escasos recursos y marginadas, familias campesinas y trabajadores del campo, los sin tierra, las comunidades que sufren el VIH y el sida, y las víctimas de desastres causados por la naturaleza y por el hombre en 34 países alrededor del mundo. Al reducirse el tamaño de las tierras y disminuir la producción, aumenta la migración de los hombres, lo que se traduce en que CRS trabaja con adolescentes y mujeres campesinas. CRS colabora también con institutos nacionales e internacionales de investigaciones agrícolas para asegurarse que las nuevas tecnologías y prácticas estén disponibles para nuestros socios.
CRS trabaja en muchas áreas aisladas y remotas con climas rigurosos y ecosistemas frágiles y degradados. Estas áreas no fueron cultivadas en el pasado a causa de climas poco seguros, hostiles y por los escasos recursos naturales, pero son cultivadas ahora porque a las personas pobres y de escasos recursos no les queda otra opción.
Antecedentes del programa de agricultura de CRS
Las granjas familiares pequeñas se enfrentan a crecientes dificultades tales como el calentamiento global, el aumento de la competencia por los recursos limitados (la tierra, el agua, entre otros), los desastres naturales y las guerras, así como los impactos negativos de asuntos más complicados como la geopolítica, la era de la informática y los mercados globales. Todo ha contribuido a que los pobres se queden analfabetos, marginados y olvidados.
Los crecientes problemas exigen mayores cambios e innovadoras respuestas por parte de los campesinos y las agencias que los apoyan. CRS ha intervenido para hacerle frente a estas dificultades y ayudar a los más necesitados .

