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Actualización desde Filipinas: más familias ya se encuentran en refugios

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Con las lonas ahora colocadas en el techo, el refugio de emergencia de Hermógenes "John" Cortés, Jr. (no aparece en la foto) está más cerca de su terminación.

Con las lonas ahora colocadas en el techo, el refugio de emergencia de Hermógenes “John” Cortés, Jr. (no aparece en la foto) está más cerca de su terminación. Jim Stipe/CRS

CRS continúa todos los días ubicando a más familias en refugios tras la destrucción masiva de viviendas a lo largo de la trayectoria del tifón Haiyan. Hoy 2.243 lonas para refugios de emergencia fueron distribuidas en Palo y Ormoc, dos de las áreas en donde CRS está concentrando sus esfuerzos de ayuda. Esto eleva el total de lonas distribuidas hasta el momento a 3.358 a través de 9 barangays (aldeas) en Palo y Ormoc. En total, 13.570 lonas para refugios de emergencia están en el país o distribuidas. Otras 29.000 llegarán antes de que concluya el mes.

Un miembro del personal de CRS, Seki Hirano, Asesor técnico principal de refugios y reasentamientos (derecha) conversa con un carpintero, dos asistentes, y varios voluntarios que construyen un refugio de emergencia. Jim Stipe/CRS

Un miembro del personal de CRS, Seki Hirano, Asesor técnico principal de refugios y reasentamientos (derecha) conversa con un carpintero, dos asistentes, y varios voluntarios que construyen un refugio de emergencia. Jim Stipe/CRS

Desarrollos más positivos incluyen un suministro de agua municipal actualmente funcionando en la ciudad de Tacloban y Palo. Suministros de agua, saneamiento e higiene que llegaron al aeropuerto de Cebu serán enviados a Palo mañana. Y tres aerolíneas comerciales han sido concedidas espacio aéreo y están operando de forma limitada desde Manila directamente a Tacloban a partir de hoy. Con estos aviones y helicópteros que ejecutarán rutas regulares entre Cebu, Ormoc y Palo, la preocupación por el transporte disponible para pasajeros está disminuyendo. Aún quedan metas muy grandes. El enfoque a largo plazo de CRS ve mucho más allá de refugios hasta restaurar plenamente las vidas y los sustentos en las áreas bajo nuestro cuidado. Las cifras dan una idea de los trabajos necesarios más allá de la fase inicial de ayuda:

Hermógenes "John" Cortés, Jr. (izquierda) y un carpintero, dos asistentes, y varios voluntarios trabajan juntos para construir un refugio de emergencia para John y su familia. Jim Stipe/CRS

Hermógenes “John” Cortés, Jr. (izquierda) y un carpintero, dos asistentes, y varios voluntarios trabajan juntos para construir un refugio de emergencia para John y su familia. Jim Stipe/CRS

El número total de personas desplazadas ahora supera los 4,4 millones, y el número total de afectados es de casi 10 millones. El número de familias dentro de 1.526 centros de evacuación (continuando con la tendencia de una pequeña disminución diaria en el número de centros de evacuación en los últimos días) es de casi 86.000. La cifra oficial de muertos según el Consejo Nacional para el Manejo y la Reducción de Riesgos de Desastres (NDRRMC, por su sigla en inglés) ha cruzado el umbral de 4 mil y ahora se sitúa en 4.011. Sin cambios en los últimos días están los 1.602 que permanecen desaparecidos. La NDRRMC informa basándose en cifras reales registradas en lugar de estimaciones; se espera que estos números puedan aumentar. Cerca de 650.000 viviendas se reportan ahora como dañadas. De esta cifra, alrededor de 325.000 fueron destruidas.

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Tú ayudas a los haitianos a ponerse de nuevo en marcha

Por Robyn Fieser

Han pasado casi dos años desde que un devastador terremoto sacudió la capital de Haití, Puerto Príncipe, y sus alrededores.  Durante semanas, las escenas de destrucción dominaron las noticias.  Aunque las cámaras han desaparecido hace tiempo, el trabajo de Catholic Relief Services (CRS) y nuestros socios de la Iglesia en Haití continúa.  La respuesta humanitaria, que comenzó solo horas después del terremoto, permanece retadora y compleja.  Durante los últimos dos años, ha pasado de únicamente la provisión de alimentos de emergencia y suministros médicos a ser un conjunto de programas a largo plazo que fomenta el liderazgo local y ayuda a las comunidades haitianas a dirigir su propia recuperación y desarrollo.

CRS continúa la construcción de refugios provisionales para los residentes del campamento, comenzando por  los que son más vulnerables. Los residentes de este campamento estaban viviendo en el patio de una escuela después del terremoto. Foto de Benjamin Depp para CRS.

CRS continúa la construcción de refugios provisionales para los residentes del campamento, comenzando por los que son más vulnerables. Los residentes de este campamento estaban viviendo en el patio de una escuela después del terremoto. Foto de Benjamin Depp para CRS.

Hoy en día, CRS ayuda a muchos de los dos millones de haitianos que quedaron sin hogar por el terremoto a trasladarse de los campamentos a sus casas y a reconstruir sus comunidades al proporcionarles un paquete de servicios que incluye refugio, agua potable, saneamiento, demolición, retiro de escombros y reparación de viviendas.  A través de nuestro principal Programa para el  Re asentamiento de la Comunidad y la Recuperación (Community Resettlement and Recovery Program,  en inglés) CRS y nuestros socios han construido más de 10.600 refugios temporales.  Las robustas pero modestas casas, resistentes a terremotos y tormentas, son el hogar de unas 55.000 personas.

Ayudamos a los residentes de un campamento a encontrar condiciones de vida seguras otorgándoles subsidios para alquiler por un año.  Los residentes participaron en un curso de seis semanas que les proporciono capacitación en diversos temas, desde la administración financiera hasta la resolución de conflictos.  Al final del curso, cada familia elaboró un plan para hacer frente a los desafíos del futuro y recuperar el control de sus vidas.  Para ayudarlos a salir adelante, CRS esta proporcionando un seguro médico básico de seis meses así como apoyo a la educación.

La creación de empleos y otras actividades que generen ingresos es clave para ayudar a los haitianos a retomar el camino.  A través de un proyecto innovador, los haitianos están creando negocios de los escombros a su alrededor.  Los empresarios en el proyecto Escombros para la Reconstrucción (Rubble to Reconstruction, en inglés) y los empleados que contratan utilizan trituradoras de manivela para convertir los escombros de viviendas dañadas en mezcla de concreto utilizado para construcciones nuevas.  CRS compra la arena y grava de estos empresarios y utiliza estos materiales en los cimientos de los refugios temporales y las letrinas que construimos.  En este proceso, los trabajadores se ganan la vida y aprenden a manejar un negocio próspero.  A medida que el proyecto ha madurado, los empresarios han incrementado el número de trabajadores para mezclar el cemento y fabricar bloques de cemento para su venta en el mercado local.

CRS además esta ayudando a reactivar las pequeñas empresas mediante la concesión de subsidios e impartición de formación empresarial a cientos de empresarios que perdieron su negocio durante el terremoto o tienen buenas ideas para poner en marcha otros nuevos negocios.  En algunos barrios, ayudamos a los empresarios a crear centros de reciclaje que pagan a miembros de la comunidad por llevar su plástico reciclable.  Estamos ayudando a personas que son demasiado pobres para acceder a préstamos de los grupos comunitarios de ahorro.  Compuesto principalmente por mujeres, los grupos dan a los miembros una manera de ahorrar y tener acceso a créditos, a medida que toman prestado de los ahorros según sea necesario para pagar gastos relacionados con el cuidado de la salud o la educación.

Israel Chery examina granos de café en una plantación. CRS trabaja con 3.000 agricultores para mejorar la producción, las técnicas para reducir el daño por las plagas. Se dice que los insectos causan una pérdida del 70 por ciento de los granos de café. CRS también introduce variedades mejoradas de café, apoya a los viveros, provee capacitación empresarial y conectar a los agricultores con los compradores de café y de otras organizaciones. Foto de Benjamin Depp para CRS.

Israel Chery examina granos de café en una plantación. CRS trabaja con 3.000 agricultores para mejorar la producción, las técnicas para reducir el daño por las plagas. Se dice que los insectos causan una pérdida del 70 por ciento de los granos de café. CRS también introduce variedades mejoradas de café, apoya a los viveros, provee capacitación empresarial y conectar a los agricultores con los compradores de café y de otras organizaciones. Foto de Benjamin Depp para CRS.

Fuera de los centros urbanos del país, la recuperación dependerá de una mayor actividad agrícola.  Alrededor de dos tercios de los haitianos son agricultores que simplemente no pueden cultivar alimentos suficientes sobre una base regular para cubrir sus necesidades.  Después del terremoto, muchas familias en las zonas rurales tomaron la presión añadida de apoyar a más personas que perdieron sus hogares. Con fondos del gobierno de los Estados Unidos, CRS continúa su enfoque previo al terremoto de ayudar a las familias en la península sur de Haití a mejorar su productividad agrícola y proteger los recursos naturales.  Para ayudar al crecimiento de la afligida industria del mango y del café en Haití, CRS trabaja con más de 5.000 agricultores para mejorar las prácticas de producción y procesos y enlazarlos con los mercados más lucrativos.

Gracias a su generosidad y apoyo continuo, Catholic Relief Services ayuda a más de 10.000 familias a volver a establecerse en Puerto Príncipe.  Al permitir a las familias desplazarse a casa con seguridad y ganarse la vida de nuevo, CRS contribuye a reducir el número de personas desplazadas que viven en los campamentos.  Nuestro reto ahora es seguir ayudando a las familias haitianas a recuperar el control de sus vidas y a salir por si mismos de la pobreza.

Robyn Fieser es la asociada regional de comunicaciones de la región de América Latina y el Caribe para Catholic Relief Services. Su oficina está en Santo Domingo, República Dominicana.

Deslaves de lodo después de los huracanes en Gonaives, Haiti

Por Donal Reilly

Gonaives es un desastre. Haití es un país en una situación muy difícil incluso en sus mejores días. Yo solía trabajar en los barrios pobres de Puerto Príncipe, pero nunca he visto este grado de destrucción. El agua era un gran problema al principio. Durante las lluvias subía más arriba del primer piso de los edificios en el centro de la ciudad. La gente que trabajaba en Ache describía la situación como el efecto de un maremoto, pero el agua no venía del mar.

Haití CRS inundaciones tormentas Gonaives 2008

La ONU calcula que 2,5 millones de metros cúbicos de lodo se han depositado en Gonaives tras cuatro tormentas que azotaron la zona. Foto de Donal Reilly/CRS

Ahora que el agua se ha retirado, el barro y los sedimentos que han quedado se han convirtiendo en un problema mayor. Nunca he visto un lugar tan atestado por los escombros. La ONU ha calculado que solo en la ciudad se ha depositado 2,5 millones de metros cúbicos de lodo. Estimo que para remover todo esto de Gonaives se tendrían que usar unos 400 camiones cargados de barro al día, todos los días durante un año.

Con todo el barro en las calles no hay drenaje. Los desagües están llenos. Los tanques sépticos están llenos. Las letrinas están llenas. Gonaives es básicamente una ciudad sin servicios de saneamiento.

La gente ya ha limpiado el lodo de sus casas y negocios, pero el problema está en que no hay ningún lugar para volcar el barro. De modo tal que lo ponen en las calles y se amontona y dificulta la movilidad. Si vuelve a llover antes de que las calles sean limpiadas sus casas se convertirán en piscinas. Esto se debe a que los edificios están en un nivel más bajo que las calles a su alrededor. Puesto que no hay drenaje, el agua se queda allí estancada.

Donal Reilly es asesor principal de emergencias de CRS Haití, donde trabajó desde 1996 hasta 2002.