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Cuidando de la creación de Dios

“Nuestro Creador nos ha dado el don de la creación: El aire que respiramos, el agua que sostiene la vida, los frutos de la tierra que nos nutre, y todo el ciclo de vida sin el cual la vida humana no podría prosperar.”

– Conferencia de Obispos Católicos de EE.UU.

La comunidad de Las Tablas tiene acceso al agua que los habitantes usan para asearse, lavar ropa, y dar de beber al ganado. La comunidad coopero para construir un pozo y tuberías. Esto se llevó a cabo por medio del proyecto Mi Cuenca, una Iniciativa mundial financiada por la Fundación Howard G. Buffettt  y liderada por CRS. Foto por Karen Kasmauski para CRS.

La comunidad de Las Tablas tiene acceso al agua que los habitantes usan para asearse, lavar ropa, y dar de beber al ganado. La comunidad coopero para construir un pozo y tuberías. Esto se llevó a cabo por medio del proyecto Mi Cuenca, una Iniciativa mundial financiada por la Fundación Howard G. Buffettt y liderada por CRS. Foto por Karen Kasmauski para CRS.

Lo que CRS atestigua:

Las preguntas de si o por qué el clima en la Tierra está cambiando puede ser motivo de debate y el desacuerdo. Sin embargo, en nuestro trabajo en cerca de 100 países, Catholic Relief Services (CRS) y nuestros socios se están experimentando nuevas realidades ambientales en África, Asia y América Latina. Creemos que es importante compartir historias de cómo el medio ambiente está afectando a los más necesitados para ayudar a las personas e instituciones católicas a discernir sus respuestas.

Una historia sobre café bajo presión en Nicaragua

Por Robyn Fieser

Dolores Calero Ruiz se limpia la mano cubierta de tierra sobre su camiseta y se encoge de hombros. Es diciembre, el inicio de la temporada de cosecha para la familia Ruiz, propietarios de una pequeña finca cafetalera en las tierras altas centrales de Nicaragua. La familia generalmente paga a un pequeño grupo de vecinos para ayudarles a recoger el café en esta temporada. Sin embargo, este año las cerezas verdes sin madurar se aferran a las plantas alineadas en las laderas de la finca. No están listas para ser cosechadas. Angustiados porque la cosecha, gran parte de la cual se vende en el mercado de comercio justo en los Estados Unidos, será pequeña, Dolores reza para que llueva.

Dolores Calero, de 54 años, es una productora local de café. Dolores tiene una pequeña granja que dirige con la ayuda de su familia y un trabajador adicional. Este arreglo es típico de los pequeños agricultores de esta zona. CARFE ayuda con la producción y comercialización de estos productores. Su finca se encuentra en la Comunidad Siare de San Ramón, Nicaragua. El café representa el 37 por ciento del producto interno bruto de Nicaragua. Foto por Karen Kasmauski para CRS.

Dolores Calero, de 54 años, es una productora local de café. Dolores tiene una pequeña granja que dirige con la ayuda de su familia y un trabajador adicional. Este arreglo es típico de los pequeños agricultores de esta zona. CARFE ayuda con la producción y comercialización de estos productores. Su finca se encuentra en la Comunidad Siare de San Ramón, Nicaragua. El café representa el 37 por ciento del producto interno bruto de Nicaragua. Foto por Karen Kasmauski para CRS.

“Primero tuvimos mucha lluvia y después no tuvimos nada durante una temporada,” dijo. “Algunos [árboles] florecieron temprano y sus frutos cayeron y ahora lo que queda no esta maduro. Necesitamos una buena lluvia.”

Mientras que la cosecha tardía de este año puede llegar a ser una anomalía climática, un estudio realizado por Catholic Relief Services (CRS) muestra que podría ser un pronóstico para la producción de café en la región.

Realizado en colaboración con el Centro Internacional para la Agricultura Tropical (CIAT), el proyecto Café bajo Presión (CUP, por su sigla en inglés), encontró que las mismas condiciones que hacen de Centroamérica el hogar de algunos de los mejores cafés del mundo, también la hacen susceptible a los efectos del cambio climático. Sus temperaturas moderadas ya están subiendo, su temporada de lluvias predecible se esta volviendo irregular, y las plagas y hongos podrían invadir altitudes donde antes no prosperaban. Aunque aparentemente secundarios, estos cambios tendrán importantes consecuencias en las regiones cafetaleras.

De acuerdo a la investigación, las altitudes idóneas para cultivar café cambiarán en los años que vienen a medida que aumentan las temperaturas y cambian los patrones de lluvia.

Las altitudes de 1.200 metros, donde algunos de los más célebres cafés de América Latina ahora crecen, serán demasiado calientes para el año 2020. Y para el año 2050, las grandes altitudes, históricamente demasiado frías para el cultivo del café, serán ideales.

En resumen, aproximadamente un tercio de la zona ahora considerada apta para el cultivo del café en México y Centroamérica no lo será para el año 2050, comentó Peter Laderach, investigador del CIAT quien coordinó el estudio, cruzando referencias de datos de 7.000 fincas cafetaleras con modelos de cambio climático para monitorear cómo se verán afectadas diferentes áreas por estos cambios.

La migración del café: Altitudes óptimas para la producción de café

UCA SOPPEXCCA en Matagalpa es una Unión de Productores Agrícolas cooperativas de con más de 650 agricultores. Creado en 1997 para ayudar a los agricultores se centran en el café de alta calidad y la producción respetuosa del medio ambiente. El programa CAFE un programa financiado por la Fundación Howard G. Buffettt apoyó estos esfuerzos. Foto por Karen Kasmauski para CRS.

UCA SOPPEXCCA en Matagalpa es una Unión de Productores Agrícolas cooperativas de con más de 650 agricultores. Creado en 1997 para ayudar a los agricultores se centran en el café de alta calidad y la producción respetuosa del medio ambiente. El programa CAFE un programa financiado por la Fundación Howard G. Buffettt apoyó estos esfuerzos. Foto por Karen Kasmauski para CRS.

Es probable que haya diferentes impactos para los agricultores en diferentes altitudes. El cambio dramático hacia arriba, donde la tierra es escasa, afectará sobre todo a los agricultores pobres, que tienen problemas para vender sus bienes o adquirir nuevas tierras. En una sociedad móvil, como la que disfrutamos en los Estados Unidos, un cambio de casa quizá no represente una prueba grande. Sin embargo, para los agricultores que solamente poseen una pequeña parcela de tierra en las regiones remotas, puede que no haya opciones de reubicación. Muchos de los agricultores que suministran la mayor parte de los granos de café de alta calidad en el mundo se verán obligados a adaptarse.

CRS comparte los resultados de la investigación con pequeños agricultores a lo largo de Centroamérica y los ayuda a diseñar estrategias a largo plazo para hacer frente al potencial cambio climático. Las actividades incluyen técnicas agrícolas mejoradas, diversificación de cultivos y variedades de árboles más resistentes.

Muchos agricultores están sembrando árboles de sombra que reducen las temperaturas sobre sus plantas de café y estabilizan las laderas que a menudo sufren de erosión del suelo. Otros están cambiando a variedades de granos de café resistentes a la sequía o instalando sistemas de riego. CRS trabaja para ayudar a los agricultores en zonas que ya no serán aptas para cultivar café a identificar y desarrollar cultivos alternativos y nuevas formas de generar ingresos.

Un grupo local de ahorro en la comunidad de Las Gavetas, cerca de la ciudad de La Trinidad en Nicaragua, lleva a cabo proyectos de cultivo por medio de A4N (Agricultura para Necesidades Básicas), apoyado por la Fundación Howard G. Buffett y CRS. Los proyectos, incluyen la molienda del maíz y enjambres de abejas. En la foto - Los hombres del grupo recogen la miel para su procesamiento. El humo es utilizado para mantener a las abejas tranquilas. Asusto Lanuza, con la banda azul en la cabeza, es un técnico por parte de FIDER ( Fundación para la investigación rural y el desarrollo). Foto por Karen Kasmauski para CRS.

Un grupo local de ahorro en la comunidad de Las Gavetas, cerca de la ciudad de La Trinidad en Nicaragua, lleva a cabo proyectos de cultivo por medio de A4N (Agricultura para Necesidades Básicas), apoyado por la Fundación Howard G. Buffett y CRS. Los proyectos, incluyen la molienda del maíz y enjambres de abejas. En la foto - Los hombres del grupo recogen la miel para su procesamiento. El humo es utilizado para mantener a las abejas tranquilas. Asusto Lanuza, con la banda azul en la cabeza, es un técnico por parte de FIDER ( Fundación para la investigación rural y el desarrollo). Foto por Karen Kasmauski para CRS.

La preparación para los efectos del cambio climático, que tendrá un impacto en toda la cadena de suministro del café, va a requerir de planeación e inversión, tanto por el gobierno como por el sector privado, haciendo imprescindible un mayor intercambio de información sobre el tema. Al igual que los agricultores necesitan tener acceso a la tecnología para adaptarse, los compradores y vendedores tienen que saber dónde y cuándo crecerá café de alta calidad para garantizar el suministro de café.

Los gobiernos y las organizaciones de desarrollo que trabajan con los agricultores necesitan entender cómo los patrones de uso de la tierra cambian a través del tiempo para asegurar que la población rural más necesitada encuentre opciones sustentables y competitivas para el futuro.   Por estas razones, CRS planea continuar difundiendo información acerca del cambio climático y fomentando los debates sobre el tema entre una amplia variedad de personas involucradas en la venta de café.

Robyn Fieser es la asociada regional de comunicaciones de la región de América Latina y el Caribe para Catholic Relief Services. Su oficina está en Santo Domingo, República Dominicana.

Nuevas estrategias están siendo utilizadas por agricultores como Dolores para adaptarse al cambio climático y aumentar los ingresos para su familia. ¿Qué cambios podríamos hacer nosotros, como consumidores, en nuestra vida cotidiana con respecto al medio ambiente?

Muchos de nosotros disfrutamos del café todos los días. Ya sea que lo preparemos nosotros mismos o pasemos por una tienda de café local, nuestra bebida diaria depende de los agricultores como Dolores, y del medio ambiente. El proyecto Café bajo Presión (CUP, por su sigla en inglés) sugiere que debido al cambio climático, agricultores en pequeña escala pueden encontrar que la pequeña parcela de tierra que poseen ya no podrá producir el café como cultivo comercial. Sin poder mover sus casas y propiedades por las laderas de las montañas, necesitan nuevas opciones de ingresos.

Algunos de nosotros ya estamos comprometidos a consumir el café de comercio justo y dar un comercio justo como maneras de destinar nuestro dinero a empresas y productos que ofrecen sociedades justas y dignas con los agricultores.

¿Qué pasaría si tomáramos otras decisiones económicas para fomentar la justicia ambiental?

Aquí algo para reflexionar:

 

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Ayuda a los productores de café en tiempo de cambios

Dolores Calero Ruiz se limpia la mano cubierta de tierra sobre su camiseta y se encoge de hombros.

Es diciembre, el inicio de la temporada de cosecha para la familia Ruiz, propietarios de una pequeña finca cafetalera en las tierras altas centrales de Nicaragua. La familia generalmente paga a un pequeño grupo de vecinos para ayudarles a recoger el café en esta temporada. Sin embargo, este año las cerezas verdes sin madurar se aferran a las plantas alineadas en las laderas de la finca. No están listas para ser cosechadas. Angustiados porque la cosecha, gran parte de la cual se vende en el mercado de comercio justo en los Estados Unidos, será pequeña, Dolores reza para que llueva.

Dolores Calero, de 54 años, es una productora local de café. Dolores tiene una pequeña granja que dirige con la ayuda de su familia y un trabajador adicional. Este arreglo es típico de los pequeños agricultores de esta zona. CARFE ayuda con la producción y comercialización de estos productores. Su finca se encuentra en la Comunidad Siare de San Ramón, Nicaragua. El café representa el 37 por ciento del producto interno bruto de Nicaragua. Foto por Karen Kasmauski para CRS.

Dolores Calero, de 54 años, es una productora local de café. Dolores tiene una pequeña granja que dirige con la ayuda de su familia y un trabajador adicional. Este arreglo es típico de los pequeños agricultores de esta zona. CARFE ayuda con la producción y comercialización de estos productores. Su finca se encuentra en la Comunidad Siare de San Ramón, Nicaragua. El café representa el 37 por ciento del producto interno bruto de Nicaragua. Foto por Karen Kasmauski para CRS.

“Primero tuvimos mucha lluvia y después no tuvimos nada durante una temporada,” dijo. “Algunos [árboles] florecieron temprano y sus frutos cayeron y ahora lo que queda no esta maduro. Necesitamos una buena lluvia.”

Mientras que la cosecha tardía de este año puede llegar a ser una anomalía climática, un estudio realizado por Catholic Relief Services (CRS) muestra que podría ser un pronóstico para la producción de café en la región.

Realizado en colaboración con el Centro Internacional para la Agricultura Tropical (CIAT), el proyecto Café bajo Presión (CUP, por su sigla en inglés), encontró que las mismas condiciones que hacen de Centroamérica el hogar de algunos de los mejores cafés del mundo, también la hacen susceptible a los efectos del cambio climático. Sus temperaturas moderadas ya están subiendo, su temporada de lluvias predecible se esta volviendo irregular, y las plagas y hongos podrían invadir altitudes donde antes no prosperaban. Aunque aparentemente secundarios, estos cambios tendrán importantes consecuencias en las regiones cafetaleras.

De acuerdo a la investigación, las altitudes idóneas para cultivar café cambiarán en los años que vienen a medida que aumentan las temperaturas y cambian los patrones de lluvia.

Las altitudes de 1.200 metros, donde algunos de los más célebres cafés de América Latina ahora crecen, serán demasiado calientes para el año 2020. Y para el año 2050, las grandes altitudes, históricamente demasiado frías para el cultivo del café, serán ideales.

En resumen, aproximadamente un tercio de la zona ahora considerada apta para el cultivo del café en México y Centroamérica no lo será para el año 2050, comentó Peter Laderach, investigador del CIAT quien coordinó el estudio, cruzando referencias de datos de 7.000 fincas cafetaleras con modelos de cambio climático para monitorear cómo se verán afectadas diferentes áreas por estos cambios.

Es probable que haya diferentes impactos para los agricultores en diferentes altitudes. El cambio dramático hacia arriba, donde la tierra es escasa, afectará sobre todo a los agricultores pobres, que tienen dificultad para adquirir nuevas tierras.  Muchos de ellos, que hoy en día suministran la mayor parte de los granos de café de alta calidad a nivel mundial, se verán obligados a adaptarse.

 

PLANIFICACIÓN PARA EL CAMBIO

CRS comparte los resultados de la investigación con pequeños agricultores a lo largo de Centroamérica y los ayuda a diseñar estrategias a largo plazo para hacer frente al potencial cambio climático. Las actividades incluyen técnicas agrícolas mejoradas, diversificación de cultivos y variedades de árboles más resistentes.

Muchos agricultores están sembrando árboles de sombra que reducen las temperaturas sobre sus plantas de café y estabilizan las laderas que a menudo sufren de erosión del suelo.  Otros están cambiando a variedades de granos de café resistentes a la sequía o instalando sistemas de riego.

CRS trabaja para ayudar a los agricultores en zonas que ya no serán aptas para cultivar café a identificar y desarrollar cultivos alternativos y nuevas formas de generar ingresos.

 

Un grupo local de ahorro en la comunidad de Las Gavetas, cerca de la ciudad de La Trinidad en Nicaragua, lleva a cabo proyectos de cultivo por medio de A4N (Agricultura para Necesidades Básicas), apoyado por la Fundación Howard G. Buffett y CRS. Los proyectos, incluyen la molienda del maíz y enjambres de abejas. En la foto - Los hombres del grupo recogen la miel para su procesamiento. El humo es utilizado para mantener a las abejas tranquilas. Asusto Lanuza, con la banda azul en la cabeza, es un técnico por parte de FIDER ( Fundación para la investigación rural y el desarrollo). Foto por Karen Kasmauski para CRS.

Un grupo local de ahorro en la comunidad de Las Gavetas, cerca de la ciudad de La Trinidad en Nicaragua, lleva a cabo proyectos de cultivo por medio de A4N (Agricultura para Necesidades Básicas), apoyado por la Fundación Howard G. Buffett y CRS. Los proyectos, incluyen la molienda del maíz y enjambres de abejas. En la foto – Los hombres del grupo recogen la miel para su procesamiento. El humo es utilizado para mantener a las abejas tranquilas. Asusto Lanuza, con la banda azul en la cabeza, es un técnico por parte de FIDER ( Fundación para la investigación rural y el desarrollo). Foto por Karen Kasmauski para CRS.

La preparación para los efectos del cambio climático, que tendrá un impacto en toda la cadena de suministro del café, va a requerir de planeación e inversión, tanto por el gobierno como por el sector privado, haciendo imprescindible un mayor intercambio de información sobre el tema. Al igual que los agricultores necesitan tener acceso a la tecnología para adaptarse, los compradores y vendedores tienen que saber dónde y cuándo crecerá café de alta calidad para garantizar el suministro de café.

Los gobiernos y las organizaciones de desarrollo que trabajan con los agricultores necesitan entender cómo los patrones de uso de la tierra cambian a través del tiempo para asegurar que la población rural más necesitada encuentre opciones sustentables y competitivas para el futuro.   Por estas razones, CRS planea continuar difundiendo información acerca del cambio climático y fomentando los debates sobre el tema entre una amplia variedad de personas involucradas en la venta de café.

Predicciones

  • El cambio climático podría variar la altitud viable para cultivar café en Centroamérica de 1.200 metros a 1.400 metros para el año 2020, y a 1.600 metros para el año 2050.
  • Desaparecerá el café cultivado en altitudes bajas.
  • Las altitudes medias van a requerir prácticas agronómicas mejoradas.
  • El café crecerá en altitudes mayores donde actualmente no es factible.

Algunos datos acerca del café:

  • Las exportaciones de café, el producto agrícola tropical que más se comercia, tienen un valor aproximado de 15.5 mil millones de dólares al año.
  • El año pasado se enviaron 93.44 millones de sacos de café en todo el mundo.
  •  Se consumieron 133.9 millones de sacos de café a nivel mundial el año pasado.
  • Los Estados Unidos es el mayor mercado del mundo para el café.
  • Más de la mitad de los adultos en los Estados Unidos beben café todos los días.
  • El sector mundial del café emplea a cerca de 26 millones de personas en 52 países.

Cabe notar que el enlace mencionado aquí (página en inglés) una infografía interesante acerca del café que podríamos utilizar como inspiración.  Sin embargo, no esta muy claro como se verá el diseño final. No obstante, cuenta con buena información.

Robyn Fieser es la asociada regional de comunicaciones de la región de América Latina y el Caribe para Catholic Relief Services. Su oficina está en Santo Domingo, República Dominicana.