Brasil
Brasil es una tierra de increíbles y frecuentemente crueles contrastes. Rico en recursos naturales, Brasil emerge como un poder económico en el escenario global, con su vibrante cultura y sociedad. A pesar de este vasto potencial, muchos brasileños subsisten abrumados bajo el peso de tremenda miseria.
Con 172 millones de habitantes, Brasil es el quinto país más poblado, aunque tiene la peor distribución del ingreso entre las naciones grandes. Cerca de 24 millones de brasileños viven en extrema pobreza y, de acuerdo con la conferencia episcopal, 50 millones se acuestan con hambre cada día. Pese a alguna mejoría bajo la administración del Presidente Luís Inácio "Lula" da Silva, no todos los brasileños comparten el crecimiento económico del país. Los grandes proyectos de infraestructura y los planes de desarrollo frecuentemente ignoran las necesidades de los pobres.
Desde 1993 Catholic Relief Services Brasil se ha concentrado principalmente en la semiárida región nordeste, que cubre 18% del país y acoge 27% de la población, además de ser la más pobre y menos desarrollada. CRS trabaja con Cáritas Brasil y otros socios (en inglés) para promover la agricultura sostenible, el manejo del agua y la defensa y promoción de la gente más olvidada del país.
CRS Brasil y sus socios colaboran en combatir el trabajo esclavo, ofrecer cuidado compasivo a personas con VIH y dirigir el poder de la Iglesia hacia la promoción de una cultura de justicia.
El Representante en el país, Richard Hoffman, y su equipo de ocho personas, llevan a cabo el trabajo de CRS Brasil desde la ciudad de Recife, en el nordeste.
El trabajo de CRS en Brasil
CRS Brasil concentra sus actividades en las siguientes áreas:
Promoción de la agricultura sostenible y el manejo del agua en la región semiárida
El área de más densa pobreza rural de Latinoamérica está localizada en el semiárido nordeste de Brasil, donde 20% de la población subsiste con ingresos de menos de $1 al día. Enfrentados a un clima inmisericorde, mercados inestables y escasas opciones financieras, los pobres dependen de la agricultura de subsistencia para vivir. La mayoría de las familias cultivan pequeñas parcelas propias o alquiladas, o trabajan como obreros recogiendo cosechas. Más de 40% de los campesinos sin tierra de Brasil viven en el nordeste.
CRS Brasil trabaja con socios locales para crear sistemas de recolección de agua innovadores, tanto tradicionales como de tecnología moderna.
Preparación para emergencias y reducción de riesgos
A comienzos de 2004, inundaciones devastadoras anegaron el nordeste, causando $160 millones en pérdidas y dejando a 100.000 personas sin hogar. Campos de cultivo, viviendas, diques y cisternas quedaron arrasados. CRS Brasil empezó en 2007, junto a sus socios, un proyecto para ayudar a las comunidades a prepararse para las sequías y las inundaciones. El proyecto incluye educación y técnicas de almacenamiento de agua apropiadas.
Contra el trabajo esclavo
La extrema pobreza y la falta de oportunidades económicas generan una de las más escandalosas violaciones a los derechos humanos: el trabajo esclavo. CRS estima que unos 40.000 jornaleros laboran bajo estas condiciones, particularmente en la Amazonia. Son reclutados por los llamados "gatos" y la mayoría de las víctimas son personas analfabetas y sin tierra de los suburbios, atraídas con promesas de mejor vida. Se los llevan a las grandes plantaciones y minas de carbón.
Trillos de Libertad es un proyecto de CRS Brasil dirigido a erradicar el trabajo esclavo. Con fondos del Departamento del Trabajo de Estados Unidos, el proyecto comunica a funcionarios públicos clave con las ONG, comités pastorales y organizaciones comunitarias. El resultado es una red que ofrece apoyo social y legal efectivo a las víctimas, al tiempo que promueve la conciencia pública sobre las ramificaciones del trabajo esclavo en Brasil.
Contra la pobreza urbana
Más de 80% de la población brasileña es urbana, y muchos de ellos son pobres. CRS y varios de sus socios colaboran para apoyar proyectos como el de recicladores de basura (catadores), para asegurarles ingreso a familias pobres.
Historia de CRS en Brasil
CRS Brasil abrió su primera oficina en Recife en 1993 para manejar una respuesta de emergencia a la severa sequía que afectaba el nordeste. En esa época, la agencia trabajó con el Programa Mundial de Alimentos de la ONU, las ONG y gobiernos locales para ayudar a las familias afectadas.
Aunque todavía el nordeste es el eje de su trabajo, CRS Brasil se ha expandido a todo el país y se ha unido a entidades eclesiásticas y no eclesiásticas para combatir el trabajo esclavo, promover un tratamiento compasivo y un cuidado integrado a las personas con VIH, así como canalizar el poder de la Iglesia hacia la promoción de una cultura de justicia.
CRS Brasil permanece abierta a la posibilidad de trabajar con socios motivados que compartan su estrategia y visión, en cualquier parte de Brasil.
Si quiere hacer un comentario o alguna pregunta a Catholic Relief Services acerca de esta nota, por favor escríbanos a comentarios@crs.org.
