El proyecto de café de comercio justo de CRS
Tome un buen café y siéntase bien al tomarlo
Sabas Gómez Ochoa
Caficultor — Nicaragua
Sabas Gómez Ochoa, caficultor de Nicaragua. Foto de Michael Sheridan/CRS.
Sabas Gómez Ochoa tiene casi 80 años y ha trabajado con café toda su vida. A través de los años, ha visto tiempos buenos y malos y ha acumulado una sabiduría en el trayecto. Muchas veces, sus compañeros y vecinos lo buscan para pedirle consejos y en general él provee información útil o ayuda para desarrollar soluciones creativas a los problemas que surgen. Pero hasta que empezó a trabajar con Catholic Relief Services algunos años atrás, con el propósito de obtener acceso al mercado de comercio justo de los Estados Unidos, había una cosa que desconocía: el sitio al que iba el café después de que salía de su comunidad. Sabas y sus vecinos sabían, por supuesto, que su café salía de Nicaragua y que llegaba a las tazas de quienes toman café en los Estados Unidos, pero cómo ocurría era un misterio, incluso para alguien tan astuto como Sabas.
Históricamente, pequeñas industrias de caficultores, como la de Sabas, vendían su café a los intermediarios locales, muchas veces personas de su propia comunidad, y nunca sabían cómo se secaba, trillaba, separaba, enviaba, tostaba, empacaba o vendía. A través del programa de comercio justo de CRS, Sabas por primera vez mantuvo contacto directo con las personas que compran y beben un café de gran calidad como el producido por él.
En varias ocasiones, Sabas y su familia recibieron a los dueños de las compañías que participaron en el proyecto de café de comercio justo de CRS y a los consumidores que participan del mismo. En 2006, la cooperativa a la cual pertenece Sabas vendió su café a estas compañías, y fue la primera vez que él vendió café directamente al mercado de los Estados Unidos. Mientras Sabas aprecia el negocio, lo que más lo anima es fomentar relaciones: “nos da una gran alegría recibir estas visitas. Hacer nuevas amistades con las personas que nos aprecian y que entienden nuestros desafíos”.
Los estadounidenses gastan más de 20 mil millones de dólares anuales en tomar café. Sin embargo, muy pocas personas saben de dónde proviene el café o acerca de quienes lo cultivan. CRS ayuda directamente a los caficultores y los apoya a través de la promoción del café de comercio justo aquí en los Estados Unidos. Trabajamos en asegurar que el comercio del café funcione para todos, al conectar a caficultores en desventaja con más de una docena de compañías cafetaleras totalmente comprometidas con el comercio justo para traer café con gran sabor, intercambiado justamente, a los consumidores como usted.
Caficultores
Más de 100 millones de personas en África, Asia y América Latina dependen del cultivo del café. Como el mejor café se cultiva en regiones montañosas apartadas, los caficultores enfrentan increíbles obstáculos estructurales. Su aislamiento se traduce en acceso limitado a escuelas, centros de salud, agua y sistemas sanitarios necesarios para el desarrollo humano. Además, tampoco tienen acceso a electricidad, carreteras y sistemas de telecomunicaciones, infraestructuras necesarias para participar justamente en el mercado mundial del café.
Las compañías de comercio justo, como las que participan en el proyecto de café de comercio justo de CRS, trabajan para cambiar todas estas desventajas, al establecer una relación directa con el caficultor basada en la justicia, el respeto mutuo y un compromiso a largo plazo.
¡Participe!
Solo siga estos cuatro pasos fáciles para convertirse en parte de esta red de relaciones justas:
- Navegue— Consulte el mapa de café de comercio justo de CRS que se encuentra en el enlace www.crsfairtrade.org (en inglés) e identifique una compañía cerca suyo que esté participando.
- Negocie— Si compra café para su parroquia, oficina o escuela, llame a una compañía de café que forme parte de nuestra red de socios y pregúntele qué tipo de descuentos tienen para compras al por mayor. Muchos de los vendedores de café negociarán con usted para encontrar un precio beneficioso para todos.
- Distribuya cafeína— Bébalo en casa. Regálelo. Sírvalo y véndalo después de misa y en otros eventos especiales en su comunidad. Participe a su comunidad del comercio justo del café.
- Eduque— Hable acerca del café de comercio justo con sus amigos, familiares, amigos, compañeros de trabajo, dentista, con las personas que se sienten junto a usted en los aviones o en los buses…usted entiende la idea.
Para obtener más información acerca del proyecto de café de comercio justo de CRS y para conseguir las herramientas que necesita para ayudar a su comunidad a entrar en la onda del café de comercio justo, presione aquí.
Si quiere hacer un comentario o alguna pregunta a Catholic Relief Services acerca de esta nota, por favor escríbanos a comentarios@crs.org.
