La Operación Plato de Arroz ayuda a alimentar a los hambrientos
Febrero de 2009
Ken Hackett, presidente de CRS
Estimados amigos:
Mientras nos preparamos para la Cuaresma, a muchos nos preocupa el sufrimiento causado por la crisis económica global que llegó pisándole los talones a la crisis alimentaria global. En medio de las horribles noticias económicas, notamos los síntomas de estrés en nuestras familias y amigos, el estrés de afrontar la pérdida de sus casas por no poder pagar las hipotecas, pérdida de sus empleos, así como el elevado costo de la vida. Pero estas crecientes necesidades no son solo evidentes en nuestro país y nuestras comunidades. También existen y se manifiestan con mayor frecuencia e intensidad en países pobres de distintas partes del mundo.
Los 40 días de Cuaresma presentan una oportunidad para nosotros como católicos de profundizar y renovar nuestro compromiso de ayudar a los pobres con la oración y el sacrificio personal.
En su Mensaje de Cuaresma del año pasado el Papa Benedicto XVI puso especial énfasis en el sacrificio y la “limosna, que representa una manera concreta de ayudar a los necesitados y, al mismo tiempo, un ejercicio ascético para liberarse del apego a los bienes terrenales”.
Esta llamada al sacrificio con el fin de ayudar a los pobres se refleja en la misión de Catholic Relief Services para ayudar a nuestros hermanos y hermanas necesitados en el extranjero.
Reportajes de niños pobres recogiendo granos de maíz en la calle o de padres teniendo que elegir a cuáles de sus hijos alimentar, son señales angustiosas de que las crisis económica y alimentaria globales han empujado a miles de millones de personas a los límites de su existencia.
Nuestra ayuda es ahora más necesaria que nunca, ya que hay unos 800 millones de personas hambrientas, 300 millones de las cuales son niños.
La Operación Plato de Arroz (OPA), el programa de Catholic Relief Services para la Cuaresma, ofrece a los católicos aquí en Estados Unidos una oportunidad de seguir esa llamada al sacrificio, al aprender acerca de sus hermanos y hermanas en el extranjero que viven en la pobreza, y ofrecer limosnas que son fruto del sacrificio y que los ayudarán a mejorar sus vidas.
Cada Cuaresma, las familias, parroquias y escuelas católicas utilizan platos de arroz simbólicos durante los 40 días, como punto focal de sus oraciones, ayuno y aprendizaje. Los participantes ayunan en solidaridad con aquellos que pasan hambre y hacen el pequeño sacrificio de preparar cada semana sencillos platos sin carne propios de países en desarrollo, apartando el dinero que gastarían en una comida regular y colocándolo en los platos de arroz simbólicos. Ese dinero se dedica a apoyar la misión de CRS de combatir el hambre a escala global.
En las Filipinas, OPA financia programas que ayudan a los agricultores a incrementar sus cosechas y garantizar la seguridad alimentaria en sus comunidades. En Egipto, programas de microfinanzas financiados por OPA impulsan pequeños negocios para que la gente pueda generar ingresos y llevar comida a su mesa. La Operación Plato de Arroz apoya proyectos de agua potable en todo el mundo, llevando agua apropiada para el consumo a poblaciones enteras.
El año pasado los católicos recaudaron $7 millones con la Operación Plato de Arroz, 75% de los cuales se usarán para combatir el hambre en 40 países. El 25 % restante se quedará en las diócesis de Estados Unidos para respaldar programas que ayuden a aquellos afectados en nuestras comunidades por los crecientes precios de los alimentos.
Desde su comienzo en 1975, la Operación Plato de Arroz ha recaudado más de $167 millones para financiar proyectos de desarrollo de CRS. Parroquias y familias participan en casi todas las diócesis de Estados Unidos; muchos han adoptado la Operación Plato de Arroz como una forma de observar la Cuaresma.
Sus continuas oraciones y los donativos fruto de sus sacrificios ayudarán a miles de familias en necesidad.
Gracias por su continuo apoyo.
Ken Hackett
Presidente
Para más información sobre la Operación Plato de Arroz, visite orb.crs.org/espanol/
Si quiere hacer un comentario o alguna pregunta a Catholic Relief Services acerca de esta nota, por favor escríbanos a comentarios@crs.org.
